Que si los gastrobares, los retrobares, los gastropop-up, Master Chef, el hidrógeno líquido, los foodies? Ya no saben qué inventar. La gastronomía está de moda, eso está claro, pero hay quien no ha nacido para los fogones.

No tires la toalla, la cocina creativa está al alcance de cualquiera. Quédate con todos tus amigos con estas simples recetas. No requiere mucha maña, sólo algo de paciencia.

Los entrantes

Puedes comenzar con un entrante sencillo: un paté de atún. Dicho así parece complicado. No lo es. Coge dos latas de atún, una de mejillones en escabeche, un quesito de los de toda la vida, lo metes todo en un recipiente y lo bates bien batido. Lo sacas y lo colocas en un cuenco junto con unos panecillos tostados, y a untar se ha dicho. No te llevará más de cinco minutos. El toque final lo puede aportar un poco de mermelada de frambuesa en la base del panecillo, que la puedes comprar en cualquier súper. Triunfarás seguro.

A continuación puedes preparar una ensalada de pollo al yogur. Compra una bolsa de canónigos, un poco de queso de cabra, si te apetecen también unos tomates cherrys, y unas pechugas de pollo (mejor si no están fileteadas). Corta las pechugas en taquitos y cocínalas a la sartén o al microondas hasta que cojan color (no pasa nada por freír o cocer el pollo de más, pero crudo no hay quien se lo coma). Ahora, a colocarlo todo; en total este plato te llevará unos 15 minutos.

Coge una fuente grande y coloca los canónigos, el queso de cabra en rodajas y los tomatitos cherrys en el centro; pincha los tacos de pollo en palos de madera y colócalos a su alrededor. Demuestra tus dotes artísticas y si te ves capaz haz un dibujo con los ingredientes. Sólo falta la salsa de yogur, que puedes colocar en la misma fuente o en un cuenco aparte. La salsa tradicional para ensaladas se hace mezclando yogur natural, un poco de limón (exprime a mano medio limón), un poco de sal, otro de aceite de oliva, una pizca de pimienta negra y, en ocasiones, un diente de ajo crudo picado en trocitos muy pequeños.

El plato principal

Prueba con una tortilla de patatas fritas. La puedes hacer al microondas. Mezcla las patatas fritas con huevo (los que necesites para cubrir bien las patatas). Deja que se humedezcan unos minutos (puedes hacer esto antes que los entrantes, y así no tener que esperar), coloca la mezcla en un recipiente circular apto para microondas y ponla a potencia media durante unos pocos minutos. Si usas patatas naturales tendrás que pelarlas, cortarlas muy finas y cocerlas por sí solas en el microondas, lo que te llevará unos 10 minutos adicionales.

Lo bueno de las tortillas es que les puedes añadir de todo: trocitos de jamón serrano, chorizo, pimientos, champiñones, ajetes, atún?

El postre

Un poco de fruta le gusta a todo el mundo. Te proponemos aquí unas pocas ideas para inspirarte en su presentación.

Fuente: vegasetavegaseitana.blogspot.com

Fuente: elenkococina.blogspot.com

Fuente: pequecreativo.com