Podríamos pensar que los muñecos de bebés son cosas solo de niños, pero ha surgido una extraña tendencia o moda en la que personas adultas compran o encargan bebés hiperrealistas y los cuidan y miman como si fuera uno de verdad. ¡Han llegado los bebés reborn!

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Estos muñecos tienen precios que oscilan entre los 300 y los 3000 euros o más de media, cuanto mayor es el grado de realismo más cuestan. Los conciben los llamados ¨artesanos¨ que los fabrican como auténticos bebés, estos artesanos o artistas suelen ser en su totalidad mujeres y otras ¨madres¨ los compran o como ellas dicen, los adoptan. Lo mismo ocurre con las tiendas online donde los venden, que para ellas no son tiendas sino guarderías. De hecho algunos incluso tienen certificado de nacimiento. Estos bebés tienen el peso real de un bebé entorno a los 3 Kgs, para que al cogerlos en brazos la sensación sea lo más real posible. En ocasiones les ponen alguna clase de mecanismo para simular los latidos del corazón o la respiración, se graban voces, llantos...

Como siempre en estas cosas, EEUU es el país pionero en donde el fenómeno data de los años 80. En USA incluso se celebran los Collii Awards, una especie de Oscars donde se elige al bebé mejor hecho del mundo. En 2005 se fundó la IRDA que es una asociación que reúne a artistas, distribuidores coleccionistas y fabricantes y organiza ferias y congresos del sector. Aquí en España se empezó a ver al principio del año 2000 y también hemos acogido una de estas ferias en el año 2012, llamada exposición de muñecas hiperrealisas. Este fenómeno se mueve sobre todo a través de las redes sociales, y en tiendas virtuales como eBay y otras.

la "Cuatro" tiene un programa completo de Conexión Samanta dedicado al asunto.

Pero, ¿que hay detrás de esta tendencia? entorno al 80% de los encargos suelen ser de coleccionistas, junto con algunos casos de mujeres que no pueden tener hijos, con depresión o con síndrome del nido vacío. El otro 20% restante suelen ser encargos de madres que han perdido a sus bebés. En algunos casos también se usan para terapias de autismo o Alzheimer. Aunque también se han dado casos de madres que han perdido a sus hijos y han pedido réplicas de ellos a algunos artesanos, aunque lo normal es que éstos no accedan a esta clase de peticiones por los problemas que pueden acarrear para la madre.

En definitiva no parece un simple juguete ni algo para niños. Los precios son caros y los clientes, adultos. En algunos casos se ha demostrado beneficioso para algunos pacientes o personas con problemas pero tiene los peligros de entrar en una dinámica extraña o irreal. Como en todo, la virtud está en encontrar una justa medida.