Después de repasar la crème de la crème en cuanto a aplicaciones se refiere, no podemos pasar por alto los nuevos modelos de smartphone que han ido apareciendo durante el año. Se puede decir que todas las grandes marcas han dado lo mejor de sí mismas y la competencia por hacerse con los favores del público ha sido muy feroz. Que desfilen ya los mejores del año, aclarando, eso sí, que el orden no implica que uno sea mejor que otro y que, como se suele decir, pueden no estar todos los que son pero si son todos los que están.

El iPhone 5S llegó con la intención de convencer a aquellos que aún no poseen un teléfono Apple de que entren a formar parte del club de la manzana. Los que ya tenían en el bolsillo un Iphone, sin embargo, no encontraron ningún gran aliciente para cambiar de modelo. Algo más de rapidez y mejor calidad en fotos y vídeos con poca luz, más pantalla con menos peso y sobre todo el discutido escáner de la huella dactilar se convirtieron en sus notas características. Si alguien se esperaba un iPhone barato se llevó un chasco, pero en cuanto a prestaciones y diseño el 5S es una pequeña maravilla.

Contra el 5S, otro 5: el Nexus de Google. Se puede decir que el Nexus 5 es el epítome de lo que quiere ser Android: potencia, capacidad y un precio que enfada a la competencia. Cuesta bastante menos que su gran rival de Apple y como gran novedad incorpora la tan esperada versión Kit Kat de Android. En cuanto a hardware, tampoco escatima en calidad: el fabricante LG ha metido 2 Gigas de RAM y el espectacular chip Snapdragon 800 en una carcasa elegante y sencilla. Y si en el Nexus 4 fue muy criticada la "poca" capacidad de la memoria, el nuevo modelo dobla los números y ofrece 16 ó 32 Gigas a elegir.

Samsung, el gigante coreano, no se durmió en los laureles y lanzó el impresionante Galaxy S4. Solo un año después del mítico S3, nos encontramos con esta pequeña gran maravilla que, siendo más pequeño que su predecesor, tiene una pantalla más grande y una potencia que en los tests de las revistas especializadas le colocaron por encima de casi todos sus rivales en cuanto a prestaciones. Como puntos negativos, hay que decir que el enorme bagaje que necesita para demostrar su poderío se cobra también un tributo: en el modelo con 16 Gigas de RAM, solo la mitad queda libre para poder instalar apps ?ya que no nos permite hacerlo en tarjetas microSD. Sin duda, cuando el Galaxy S4 brilla con luz propia es cuando disfrutamos de su fabulosa pantalla, con una densidad de 469 píxeles por pulgada (más que el Xperia Z o el HTC One). Pantalla que, por cierto, podemos usar llevando guantes normales.