Un barómetro es un instrumento que permite medir la presión ambiental, resultado del peso por unidad de superficie ejercida por la atmósfera, siendo el de mercurio uno de los barómetros más utilizados para tal fin, si bien existen otro como el barómetro aneroide (a base de una caja metálica de paredes elásticas), altímetro barométrico (con una escala convertida a metros o pies de altitud) o el también conocido como barómetro de Fortin (formado por un tubo que se introduce en el mercurio que porta una cubeta de vidrio).

En lo que respecta al sector tecnológico, el barómetro es también uno de los componentes de algún que otro smartphone. Como sensor de altitud, la misión de este barómetro es la de medir la presión ambiental del aire, permitiendo que nuestro teléfono móvil conozca la altura a la que nos encontramos en ciertos momentos, lo cual ayuda a determinar nuestra posición y el uso del GPS.

Este es tan solo uno de los muchos sensores que puede poseer un smartphone, entre ellos el giroscopio (el cual mide la aceleración considerada no gravitacional), sensores capacitivos (aplicables a las pantallas táctiles), o el acelerómetro (a fin de conocer la orientación en que está colocado el teléfono móvil).