El gasto en telefonía es casi siempre reducible o al menos mejorable. Muchas veces sólo cambiar un poco nuestra forma de uso es suficiente para reducir el gasto sin tener menos servicios.

Hace un tiempo vimos aparecer un conjunto de servicios para Empresas, Autónomos e incluso particulares que nos prometían ahorros sustanciales a cambio de una tarifa o de un porcentaje de dichas reducciones. Este tipo de servicios se llamaron de Gestión de Gastos de Telecomunicaciones (del inglés Telecom Expense Management o TEM).

Lo que podíamos evitar gastar era significativo, hasta que la guerra de precios y las regulaciones europeas nos trajeron las ventajas de tarifas más bajas, especialmente en telefonía móvil (de voz y datos).

Pero ello no significa que no podamos seguir reduciendo el coste que tenemos por usar los diferentes servicios de telefonía. Aún los podemos reducir aunque no en el mismo orden de magnitud ni por los mismos volúmenes que en el pasado.

Para reducir lo que gastamos debemos primero conocer y entender qué es lo que gastamos, en qué y por o para qué. Esto nos va a permitir buscar soluciones alternativas para bajar el gasto sin bajar el nivel de servicio que tenemos.

Entonces:

  1. Debemos revisar nuestras facturas para ver los servicios que estamos pagando.

    A menudo nos encontramos que aún estamos pagando por servicio que creíamos haber dado de baja o por el que antes no teníamos un coste mensual y ahora sí.

Ejemplos muy comunes son las tarjetas de móvil que nos "regalaron", alguna línea adicional o alguna tarjeta de datos que sólo tenía un coste por uso y al revisar nuestras facturas nos enteramos que nos están cobrando por ellas.

Pide las cancelaciones de esos servicios que no necesitas y asegúrate que dejan de cobrártelos. Esto es especialmente importante ya que muchas empresas siguen cobrándote por servicios dados de baja a menos que tú se lo recuerdes sistemáticamente durante un par de meses (ya sabes, cuando no hay castigo?).

Te podrás encontrar con reducciones de gastos del orden de los 3? ó 5?, dependiendo de tu regularidad para controlar tus facturas o el abandono en el que as pudiste dejar.

  1. Te acuerdas de cuándo contrataste las tarifas que se te aplican hoy?.

Hay una guerra de precios en los servicios de telefonía. La mejor tarifa de hace un año no necesariamente es la más conveniente para nosotros hoy.

También  recordemos que ya son pocos los servicios que nos pueden obligar a mantenerlos durante largos períodos (las "permanencias").

Revisa tu contrato y busca cláusulas de permanencia y, especialmente, de plazo de notificación anticipada de baja o cancelación del servicio. Así evitarás tener penalizaciones inesperadas.

  1. Entiende en qué gastas y qué necesitas.

Este punto es fundamental para poder definir nuestras necesidades y buscar así la tarifa que más nos conviene.

Cuántas llamadas haces y cuánto dura cada una?, cuántos SMS?, dónde y para qué usas Internet?. Cuánto prevés utilizar?.

Es importante entender cuántas llamadas haces, a quién, a dónde (fíjate las tarifas que te aplican para llamadas a esos destinos, especialmente si son Internacionales).

También es importante el consumo que haces de Internet y para qué. Necesitas un gran ancho de banda o te puede servir uno menor? (aplicaciones como WhatsApp o el email no necesitan de grandes anchos de banda mientras que para navegar por Internet puede ser conveniente tener una mayor velocidad).

  1. Ve a ver qué te ofrecen.

Ponte en contacto con los vendedores de tu Compañía y de sus Competidoras, pregúntales qué te ofrecen. No dudes en compartir con ellos tu factura.

Internet es una ayuda, no sólo para buscar información sobre los distintos planes sino también para usar simuladores (por ej. el de MásMóvil o independientes como DoctorSIM, etc.).

Normalmente te encontrarás con importantes reducciones en tu coste por llamada.

  1. Necesitas un móvil nuevo de 500??.

Debido a la regulación existente, los Operadores de Servicios Móviles no pueden obligar a los usuarios a permanecer utilizando sus servicios por tiempos determinados. Los antiguos contratos con "cláusulas de permanencia" de 12, 24 ó 36 meses ya no son válidos a menos que se apoyen en ciertas características. Entre ellas, las más comunes son incluir un móvil nuevo (de gama "alta", iPhone, Samsung S4, ?) o descuentos especiales por períodos determinados (por ejemplo un 25% de descuento durante los 6 primeros meses nos puede significar una permanencia de 12 meses en la tarifa contratada con ese Operador).

Si no nos dan beneficios especiales, no se podrán incluir condiciones de permanencia. En cualquier caso, pregúntalo y asegúrate que lo tienes por escrito en tu contrato.

Finalmente, cuando nos presentan una tarifa debemos preguntar y asegurarnos:

  1. Cuál es el importe mínimo que nos cobrarán mensualmente.

Para el caso de tarjetas prepago, en cuánto tiempo se pierde el saldo.

  1. Si nos cobran por el establecimiento de llamada y, en caso de ser así, cuál es el importe (normalmente 0,15? por llamada).
  2. Si debo permanecer durante algún tiempo en esa tarifa o mantener mi número con esa Compañía y, de ser así, durante cuánto tiempo y por qué.
  3. Si la tarifa tiene alguna relación con las tarifas que nos aplicarán a otros servicios.

Espero que estos comentarios sean de utilidad y os ayuden a reducir vuestro gasto. Estoy a vuestra disposición por si tuvierais dudas o preguntas.

Tony Ramos de la Torre