Traducido como “anfitrión”, el host hace referencia a diferentes dispositivos como tablets, móviles u ordenadores portátiles los cuales yacen conectados a una red a la que proveen y con la que intercambian diferentes servicios. De esta forma, los hosts se convierten en dispositivos tanto monousuario como multiusuario que ofrecen diferentes servicios de transferencia de datos, conexiones remotas u opciones de alojamiento web.

El hosting, a su vez, se convierte en la base del conocido como dominio, el cual es un nombre único para un determinado sitio web. A partir de entonces, toda la información relacionada con el sitio web que alberga queda conectado al host a través de una IP.

Especialmente aplicable a webs o blogs durante los últimos años, el host es un archivo dentro de un gran saco lleno de otras carpetas a las que queda unido. El resumen, el soporte de todos los datos de tu página web.