Acrónimo de “Internet Protocol” (Protocolo de Internet), la dirección IP es la encargada de establecer gran parte de las comunicaciones de todas las redes del mundo. Esto se consigue a través de una dirección única para cada dispositivo involucrado que facilitará la comunicación en Internet.

De hecho, tanto las direcciones IP privadas como las públicas nacen un código numérico de cuatro dígitos separados por un punto, por ejemplo 64.32.65.13 para una pública y 168.233.0.21. El único requisito es incluir números entre 0 y 255. Igualmente, ninguna red, sea pública o privada, puede incluir otras direcciones IP iguales.