La cobertura puede tener diferentes significados en función del sector u objetivo si bien, en lo que respecta a la telefonía móvil, se trata del área geográfica en la que podemos disponer del servicio de un proveedor móvil, en concreto exterior o interior, y de voz (llamadas) o datos móviles (capacidad de Internet en un dispositivo móvil).

En función de los servicios de telecomunicaciones o infraestructuras establecidas se puede optar a uno u otro tipo de cobertura, por ejemplo, las conocidas como 2G (segunda generación), 3G (tercera generación), 4G (cuarta generación) o, especialmente, 5G (quinta generación), la cual permite una velocidad de hasta 20 Gbps (o Gigabytes por segundo).

El objetivo de este mapa de cobertura es, ante todo, trabajar en un objetivo común que permita una mayor velocidad a la hora de navegar por Internet o abrir archivos.