TCP/IP hace referencia al modelo de protocolos para comunicación en redes, el cual permite la conexión de un equipo interno dentro de la propia red.

En concreto, a estos siguientes protocolos:

  • TCP: Acrónimo de Transmission Control Protocol, el Protocolo de Control de Transmisión permite activar una conexión y el consecuente intercambio de datos entre dos administradores. Además, es muy fiable.
  • IP: El conocido como Internet Protocol (o Protocolo de Internet) se basa en direcciones de cuatro series de ocho dígitos que permiten transportar datos a diferentes sistemas.

El concepto TCP/IP está basado en el llamado modelo teórico OSI de capas, con el cual comparte varios parámetros, si bien el modelo que aquí nos ocupa va mucho más allá.

Entre las ventajas que ofrece este modelo hay muchas: es capaz de trabajar con amplios hardwares y diferentes sistemas operativos (de hecho, la famosa televisión IP, o IPTV es un buen ejemplo); se ajusta a grandes y medianas redes; y permite enrutar.

Por contra, entre las desventajas encontramos su dificultad para diferenciar interfaces, su lentitud en redes con poco tráfico, o su escaso rendimiento a la hora de trabajar con servidores de ficheros o impresión.