Un roadshow es un evento itinerante que permite a cualquier marca conseguir una mayor visibilidad a través de diferentes acciones de marketing, especialmente en el sector del ocio y el entretenimiento. A su vez, estas estrategias pueden realizarse en diferentes zonas geográficas de todo el mundo a fin de captar clientes, uno de los muchos beneficios que suponen dos aspectos tan potentes como son la globalización y las nuevas tecnologías.

Otra de las ventajas que ofrecen los roadshows consiste en la capacidad para englobar diferentes acciones en una, siendo todas ellas una definición en sí misma de la experiencia que puede ofrecer una marca. Al mismo tiempo, se fomenta el contacto con el cliente de una forma diferente, sobre un escenario que permite a la empresa desplegar todo su potencial.

Por último, cabe mencionar que los roadshow organizados por un medio publicitario no suponen una obligación para los asistentes, ya que su segmentación permite atraer solo a aquellos que lo desean y obtener sus datos bajo un total consentimiento.