El impacto de las nuevas tecnologías y la expansión de la globalización durante los primeros años del siglo XXI se han convertido en la mejor base para el conocido como ecommerce o mejor dicho, comercio electrónico. Un sistema de compra, venta y comercialización de productos a través de Internet que permite distribuir un servicio a cualquier individuo y lugar del mundo. No obstante, en muchas ocasiones se ha confundido el concepto ecommerce con el ebusiness, si bien no tienen nada que ver ya que mientras el ecommerce se enfoca a la prestación de un servicio entre vendedor y cliente, el ebusiness hace referencia a toas las personas que forman parte del proceso de venta pero, también de creación.

Entre las ventajas que facilita el ecommerce para empresas encontramos la capacidad de mayor alcance a la hora de distribuir y vender un producto, la mejora de la imagen de marca, la reducción de costos y la posibilidad de personalizar la atención. Por poner un ejemplo, el ecommerce experimentó un aumento del 52% durante la primera semana de aislamiento a causa de la pandemia de 2020, razón que confirma las muchas salidas que un producto comercializado por Internet puede aportar tanto a una empresa como a su cliente.