Este término hace referencia a la “columna vertebral” (traducción de backbone) en la que se apoyan todas las principales conexiones principales del nodo troncal de Internet. Estos enlaces se componen de un amplio número de routers interconectados a través de fibra óptica, conectando el resto de redes a través de una conexión de Internet global que alcanza diferentes países, continentes y océanos. En el caso de España, los proveedores backbone proporcionan instalaciones de conexión entre diversas ciudades para determinados clientes además de otros proveedores como es el ejemplo de CATNIX, en Barcelona, o el ESPANIX, en Madrid.


Gracias a un preciso diseño estructural, el sistema backbone ubica las diferentes funciones de estado y control en los elementos de la red, relegando de la mayor parte del procesamientos a los extremos finales. La mejor forma de asegurar tanto la integridad como la fiabilidad de los datos fluctuantes.

A su vez, y de una forma más local, el término backbone también hace referencia al cableado troncal en cualquier instalación de red de área local (también conocida como LAN) que se acoge a la normativa de cableado estructurado.