Los balones de fútbol ya no son simples esféricos de cuero llenos de aire. La tecnología lo inunda todo, incluyendo el fútbol y ahora también el balón. Lo vimos en le pasado mundial y lo vemos este año en LALIGA, que puedes seguir en MASMOVIL gracias a Dazn.
El mundo del fútbol está bastante dividido. Hay quien cree que la tecnología perjudica la esencia del juego y detiene demasiado los partidos, mientras que otras personas creen que de esta manera se pueden disputar partidos más justos.
En el caso del balón, que es el protagonista absoluto de un partido de fútbol, ahora también envía información. Hablamos de un balón conectado, con sensores y capacidad de analizar el juego en tiempo real. Vamos a verlo en detalle.
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¿Cómo funciona el balón conectado de LALIGA?
Dentro del modelo oficial de PUMA que utiliza LALIGA hay un sensor capaz de registrar su posición y el instante de cada contacto. Una tecnología que ayuda a revisar jugadas en las que unos milisegundos pueden cambiar una decisión.
Sensores e información
El proyecto del Balón Conectado reúne a LALIGA, el Comité Técnico de Árbitros —CTA—, PUMA y KINEXON. Su despliegue abarca todos los partidos de LALIGA EA SPORTS desde la primera jornada de la temporada 2026/27 y conecta la información del balón con el VAR y el fuera de juego semiautomático, conocido como SAOT.
El núcleo del sistema es un sensor de radiofrecuencia e integrado en el balón. Su función consiste en transmitir continuamente datos sobre dónde está y cuándo se produce un contacto. Esa información llega a una red de alrededor de doce antenas instaladas en cada estadio. Desde ahí se incorpora al resto de las herramientas tecnológicas que utiliza la competición.
El balón informa, el árbitro decide
El sensor aporta dos referencias: la posición del balón y el instante en que se produce cada contacto. Esa información se combina con las imágenes y los sistemas de seguimiento que utiliza el equipo arbitral. En un fuera de juego, por ejemplo, ayuda a identificar el momento del toque que debe tomarse como referencia para comprobar la posición de los jugadores.
También puede ayudar a revisar si hubo un desvío, un doble toque o un contacto relevante para decidir un saque de esquina. En una posible mano, permite precisar cuándo se produjo un contacto y contrastarlo con las imágenes. Pero la señal del sensor no basta para establecer qué parte del cuerpo tocó el balón ni si ese contacto debe sancionarse. Para resolverlo hay que analizar la acción y aplicar el reglamento.
La diferencia está entre medir lo que sucede y decidir qué significa. El balón genera datos; el equipo arbitral, apoyado por el VAR y el fuera de juego semiautomático cuando corresponde, los utiliza para revisar la jugada y tomar la decisión.

¿Cómo ayuda al VAR?
En un fuera de juego no basta con observar dónde está el delantero, porque también hay que determinar el momento del contacto con el balón que se utiliza como referencia. Elegir un instante u otro puede cambiar la posición que muestran las imágenes. El sensor aporta un dato adicional para localizar ese contacto y reducir la incertidumbre al seleccionar el fotograma.
El balón proporciona información que respalda el trabajo arbitral; no sustituye la interpretación que requiera cada acción ni convierte cualquier toque en una infracción. La implantación incluye un programa de formación dirigido por el CTA para árbitros y responsables del VAR, con el objetivo de aplicar la información de forma coherente.
xBALL: más datos sobre disparos y trayectorias
El proyecto incorpora xBALL, una nueva capa oficial de datos de LALIGA. Su finalidad va más allá del arbitraje. Entre las posibilidades anunciadas están mostrar la velocidad de los disparos, el efecto aplicado al balón o la trayectoria de acciones concretas.
Esos datos podrán alimentar tanto la señal internacional como los productos digitales y futuras experiencias de segunda pantalla. Según los responsables del proyecto, el sensor no altera el comportamiento ni las características de juego del balón.

Catorce balones conectados en cada partido
Cada encuentro cuenta con 14 unidades del mismo balón. Uno en juego, otro en poder del cuarto árbitro y doce repartidos en posiciones fijas alrededor del campo. Antes del partido, cada balón se identifica, se carga, se comprueba y se valida. El protocolo también regula su custodia, la conectividad y la gestión de incidencias.
Estos balones se reservan para los partidos oficiales, no para entrenamientos ni calentamientos. Tras su implantación en Primera División, el proyecto prevé introducir la tecnología en LALIGA HYPERMOTION, es decir, la Segunda División, a partir de la temporada 2027/28.
En MASMOVIL nos gusta contarte los entresijos de la tecnología, incluyendo la que está integrada en algo tan básico como un balón de fútbol. Queda claro que la evolución del balón encamina el fútbol hacia un deporte más preciso y justo, que ayuda mucho en las decisiones arbitrales.