Consolidada como una de las grandes aliadas tecnológicas del siglo XXI, una pantalla capacitiva es un tipo de sensor capacitivo conformado por una capa de aislamiento eléctrico y envuelto en un conductor transparente. Esta pantalla, a través del campo electromagnético que también poseemos los humanos, permite una distorsión cuando el cuerpo entra en contacto con la superficie de la pantalla capacitiva.

La posición se envía al controlador a fin de que ejecute el procesamiento, permitiendo el uso de los dedos al interactuar con la pantalla, lo que viene siendo una pantalla táctil, elemento más que presente en nuestra vida diaria gracias a diferentes dispositivos como smartphones u tablets.

Respecto a cómo funciona, la pantalla capacitiva se basa en la presencia de una masa fija (la propia pantalla), cargada de electricidad, lo cual desemboca en una transmisión estática. Al pulsar sobre la pantalla, esta carga cambia totalmente, permitiendo acceder a través del área en el que se ha presionado.

Como puedes comprobar, estas pantallas permiten una una experiencia rápida e intuitiva sin necesidad de ejercer el uso de la fuerza.