Aunque existen diferentes concesiones respecto a este término, el magnetómetro es, generalmente, un dispositivo enfocado a cuantificar la fuerza de la señal magnética de una muestra. Desde aquellos más sencillos (balanza de Gouy) hasta aquellos más complejos (SQUID), los magnetómetros se apoyan en el magnetismo producido por las rocas y su interacción con el Sol, siendo los mejores aliados para el sector de la industria espacial a la hora de explorar nuevos planetas.

En lo que respecta a la telefonía móvil, el magnetómetro se implementa a fin de que un dispositivo como un smartphone o una tablet se puedan encender y apagar sin necesidad de pulsar ningún botón. ¿Cómo? A través de un imán, también conocido como sensor Hall. Este aliado también es implementado en otros elementos tales como relojes inteligentes, apoyándose todo ellos en la correcta medición del campo magnético de nuestro planeta y, por ende, facilitando coordenadas de orientación como si de una brújula se tratara.

Por último, existen magnetómetros capaces también de convertirse en detector de metales como el níquel gracias a la aparición de nueva aplicaciones.