Acrónimo de Global Positioning System (o Sistema de Posicionamiento Global), el GPS es un sistema que permite determinar la posición de cualquier objeto (desde una persona hasta un vehículo) sobre la Tierra gracias a una precisión que calcula hasta los propios centímetros, si bien la media suele basarse en las distancia por metros.

Creado y desarrollado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos en los años 70, el GPS funciona propulsado por una red de, mínimo, veinticuatro satélites en órbita alrededor de nuestro planeta. A partir de aquí, el propio satélite permite enviar una señal a cualquier equipo a través del conocido como “método de trilateración inversa”, el cual dibuja la posición.

Imprescindible en, prácticamente, cualquier dispositivo actual, el GPS supone el mejor aliado no solo a la hora de orientarnos por un determinado lugar, sino también cuando se trata de localizar otros puntos de interés o geolocalizar cualquier tipo de contenido asociado a un mapa.