Podríamos decir que nuestra forma de comunicarnos con el móvil ha cambiado o mejor dicho revolucionado desde que aparecieron  las apps de mensajería instantánea, vamos el "WhatsApp". Desde entonces somos conscientes de las ventajas que tienen para nuestra comunicación diaria, pero también deberíamos ser prudentes en su utilización y te preguntarás, ¿Por qué?. Los fallos del corrector son universales, nadie se puede librar de ellos. Es el precio que hay que pagar por la mensajería instantánea. Los Smartphone saben hacer muchísimas cosas muy bien pero, ¿Deberíamos poner toda nuestra confianza en el autocorrector sin revisar lo que pone? Lo cierto es que cuando estamos escribiendo de una forma más o menos rápida, el corrector del móvil nos puede jugar una mala pasada. De esta manera podemos escribir mensajes que de otra forma bajo ningún concepto habríamos enviado si fuéramos conscientes de ello.

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Cuando se lo estás escribiendo a un amigo normalmente no hay problema, os echaréis unas risas y la situación quedará guardada para rememorarla de vez en cuando. Pero si mandas el mensaje hostil a algún familiar o jefe con poco sentido del humor, por un momento un escalofrío recorrerá tu cuerpo.

Debido a estas incorrecciones se cerró un colegio en Georgia, EEUU, ¿No parece increíble?. Resulta que alguien quería enviar el siguiente mensaje; "Gonna be at West Hall today", pero el autocorrector entró en juego y escribió; "Gunman be at West Hall today" o lo que es lo mismo "Hombre armado en West Hall hoy". Por si fuera poco la persona que envió el mensaje se equivocó de destinatario y claro, el que lo recibió se asustó y mandó el aviso a la policía. Decidieron cerrar el colegio por seguridad.

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Si no quieres arriesgarte a una mala jugada del corrector, ni a escribir demasiado mal en momentos que requieran de rapidez, puedes utilizar las notas de voz, que nos han facilitado la vida y son de lo más contagioso, siempre te contestarán con otra nota de voz. El problema es que nadie sabe por qué motivo siempre escuchamos la nota de voz que hemos grabado y acabamos de enviar. Cuando oyes tu voz, no sabes si reír o llorar.

Estamos condenados, siempre y cuando no... ¡Volvamos a llamar por teléfono!. Esta conversación ha germinado, digo.. ¡Terminado!