Hay teléfonos que marcaron un antes y un después. Y uno de ellos fue el Nokia 3310, un dispositivo que no presumía de pantalla táctil, pero sí de algunas funciones que enamoraron a millones de usuarios. Por no hablar de su gran resistencia, un teléfono “indestructible”.
Presentado en el año 2000, el Nokia 3310 acabó vendiendo alrededor de 126 millones de unidades en todo el mundo antes de ser retirado en 2005. No fue el teléfono más vendido de la compañía finlandesa (este fue el Nokia 1100), pero sí se convirtió en el símbolo de toda una generación.
Nokia 3310: un móvil sencillo y perfecto
Para entender el éxito del Nokia 3310 hay que recordar cómo era el mercado de la telefonía móvil a principios de los años 2000. Los teléfonos comenzaban a llegar a un público cada vez más amplio, pero todavía no eran dispositivos pensados para estar conectados permanentemente a Internet.
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Los móviles se utilizaban para llamar, mensajes SMS y poco más. Y Nokia quiso dar un paso más con el lanzamiento del Nokia 3310: la compañía finlandesa quería un cambio generacional respecto al Nokia 3210.
El Nokia 3310 tenía un diseño compacto para su época, aunque sus 133 gramos de peso y sus aproximadamente 22 milímetros de grosor pueden parecer enormes comparados con los móviles actuales. Por no hablar de su pantalla monocromática con apenas espacio para unas líneas de texto.
Pero este teléfono respondía rápidamente y contaba con unos menús tan claros que prácticamente cualquiera podía utilizarlo sin consultar el manual. Y lo mejor: era indestructible. Con el paso de los años se ha convertido en protagonista de innumerables memes, vídeos y bromas al respecto, como se puede ver en el vídeo.
Evidentemente podía romperse, sufrir daños por el agua o dejar de funcionar como cualquier otro aparato electrónico. Pero soportaba caídas y golpes y seguía funcionando perfectamente. Esto es así porque su diseño era casi perfecto: pantalla pequeña, protegida por una gruesa carcasa de plástico, y carecía de los grandes paneles que dominan los teléfonos actuales.
Cuando se caía al suelo, era habitual que la tapa trasera y la batería salieran despedidas, pero bastaba con volver a encajarlas para que el móvil siguiera funcionando. Y las carcasas intercambiables también ayudaban a prolongar su vida útil: si una tapa se rayaba o se rompía, era posible sustituirla fácilmente sin tener que cambiar todo el teléfono.
Nokia puso de moda la personalización de los teléfonos, con el correspondiente boom de ventas. Las carcasas Xpress-on para el Nokia 3310 podían retirarse fácilmente y estaban disponibles en una enorme variedad de colores y diseños.
Además de los accesorios oficiales, aparecieron todo tipo de fabricantes que vendían tapas compatibles. Este teléfono permitía además personalizar los tonos de llamada e incluso componer melodías utilizando el editor integrado. Nada mal para un móvil con 26 años: todo esto nos suena más que habitual, pero fue una grata sorpresa en su momento.
Una batería inagotable y un Snake renovado
Otra seña de identidad es la duración de su batería. Dependiendo de la versión, podía utilizar una batería de níquel e hidruro metálico de 900 mAh o una de iones de litio de 1.000 mAh.
Evidentemente, son cifras que no impresionan frente a las baterías de 5 000 mAh que encontramos actualmente, pero el consumo del teléfono también era muchísimo menor: el Nokia 3310 podía estar encendido un promedio de 5 días.
Por otro lado, es imposible hablar de este móvil sin mencionar el juego Snake. Aunque la primera versión del juego había aparecido anteriormente en otros teléfonos de la marca, Snake II se convirtió en uno de los grandes protagonistas del modelo. Su funcionamiento era igual a la versión anterior: controlar una serpiente que aumentaba de tamaño mientras "comía", y evitar chocar contra las paredes o contra su propio cuerpo.
Este juego fue mejorado gráficamente respecto al anterior y podía entretener durante horas. Por si fuera poco, el Nokia 3310 incluía otros juegos, como Space Impact, Bantumi y Pairs II.
En resumen, el Nokia 3310 marcó a toda una generación porque llegó cuando tener un móvil todavía era una novedad. Para muchos jóvenes fue su primer teléfono y su gran resistencia y mejor autonomía le encumbraron para convertirse en uno de los grandes éxitos de Nokia.
En MASMOVIL esperamos que te haya gustado conocer la historia del Nokia 3310, un teléfono que marcó a una generación entera y que se convirtió en un símbolo de la cultura urbana.