Un sistema operativo es un software que permite tanto coordinar como dirigir todos aquellos servicios y aplicaciones utilizadas por un usuario, siendo el esqueleto de todas las acciones realizadas a través de un ordenador formado por diferentes programas. Entre los principales sistemas operativos del mundo, los más utilizados son Windows, Mac OS X, OS/2, DOS (estos dos, más enfocados a software de arquitectura) y Lixux.

También conocidos como núcleos, los sistemas operativos suelen ser ejecutados de una forma privilegiada a diferencia del resto del software, impidiendo que cualquier otro programa pueda realizar cambios de gran importancia en los diferentes entornos. Siendo el protocolo básico para la operatividad del ordenador, el sistema operativo coordina todas las funciones, desde las comunicaciones hasta el procesamiento del equipo, pasando por la conocida como interfaz del usuario.

De esta forma, el sistema operativo se conforma de diferentes interfaces gráficas (que conforman la famosa interfaz del usuario), gestores de ventanas o entornos de escritorio que permiten a cualquier usuario acceder a una representación de todos los procesos iniciados. Todos estos elementos permiten que diferentes programas puedan funcionar apoyándose unos a otros, facilitando un tipo de comunicación entre el usuario y otros entes.

El sistema operativo alcanzó su máximo auge a principios de milenio, ya que en sus inicios, en la década de los sesenta, ningún ordenador poseía este tipo de software. En su lugar, se basaban en procesamientos por lotes que se convertirían en el prototipo de los sistemas operativos conocidos hoy por todos.