Una antena es aquel dispositivo que se encarga de emitir o recibir ondas electromagnéticas a través de un sistema metálico. Una definición que despliega tantos tipos de antenas como funciones existen, siempre en función de su cometido: desde aquellas que necesitan expandir su potencia lo más lejos posibles hasta aquellas de carácter más local concebidas para no recibir interferencias a la hora de ofrecer un determinado servicio.

Este alcance además del tamaño definirán los principales parámetros de una antena u otra, si bien os nombramos diferentes tipos.

  • Antena de telefonía móvil: Esta antena, tal y como su nombre indica, se encarga de proveer a aquellos servidores y terminales de carácter móvil a través de una estación base y fija.
  • Antena telescópica: Este tipo de antena se conforma de una varilla conductora que se coloca de forma vertical. No es muy grande, perfecta para una banda de altas frecuencias, de onda corta.
  • Antena interna: Este tipo de antena es de lo más compleja, ya que necesita de diferentes requisitos para funcionar correctamente. Igualmente, resulta muy práctica en situaciones como, por ejemplo, la necesidad de colocar una televisión en una habitación sin toma propicia, ante lo cual se puede definir una instalación de cableado coaxial a través de una antena interna.