Acumulamos gran cantidad de datos personales, profesionales y otra información sensible: fotos, vídeos, documentos y demás archivos. Pero ni siquiera las copias de seguridad nos garantizan que algún problema termine con una pérdida total de nuestros datos.

Precisamente para evitarlo está la llamada regla 3-2-1, uno de los principios más conocidos y aplicados a la protección de datos. Es una forma sencilla, clara y eficaz de minimizar el riesgo de pérdida de información tanto en entornos domésticos como profesionales: en este post te contamos en qué consiste.

copia de seguridad

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¿Qué es la regla 3-2-1?

El objetivo principal de esta estrategia es evitar que fallos de hardware, errores humanos, ataques de malware o desastres físicos hagan desaparecer años de información. La idea es no confiar los datos a un único soporte o ubicación y sigue este esquema:

  • Mantener al menos tres copias de los datos.
  • Almacenar esas copias en dos tipos de soportes diferentes.
  • Guardar al menos una de esas copias fuera de la ubicación principal.

Tener tres copias implica contar con el archivo original y, como mínimo, dos copias adicionales. De este modo, si una copia se corrompe o se pierde, todavía existen alternativas para recuperar la información.

El uso de dos soportes distintos evita depender de un único tipo de tecnología, que podría fallar de forma simultánea en todas las copias. La copia externa protege frente a robos, incendios, inundaciones o fallos graves en la ubicación principal.

ordenador protegido con antivirus

Por qué es importante tener varias copias

La mayoría de pérdidas de datos no se deben a grandes catástrofes, sino a incidentes cotidianos. Un disco duro que deja de funcionar, un borrado accidental o una actualización fallida pueden ser suficientes para perder información valiosa. Tener una sola copia de seguridad no siempre es suficiente, ya que esa copia también puede fallar o quedar inaccesible.

Contar con varias copias aumenta las probabilidades de recuperación. Además, permite restaurar datos desde distintos puntos en el tiempo si se siguen políticas de copias periódicas.

Cómo aplicar la regla 3-2-1 en la práctica

Un ejemplo sencillo sería mantener los datos en el ordenador, hacer una copia en un disco duro externo y otra en un servicio de almacenamiento remoto. Si hablamos de un entorno profesional, esta estrategia se amplía con sistemas automatizados, versiones históricas y controles de integridad.

Lo más importante para que esta regla tenga sentido es que las copias se realicen de forma regular y se compruebe de vez en cuando que pueden restaurarse. Una copia de seguridad que no se ha probado puede fallar justo cuando más se necesita.

disco duro externo

En MASMOVIL esperamos que esta información te haya resultado interesante para proteger tus archivos personales. Sin duda la regla 3-2-1 es una buena práctica para lograrlo, y está recomendada por muchos expertos en seguridad informática.

Y tú, ¿conocías la regla 3-2-1 ?