Nuestras televisiones están cargadas de funciones. La tele de nuestros padres y abuelos se limitaban a encender y cambiar de canal, pero las Smart TV actuales ofrecen todo tipo de opciones, muchas de ellas desconocidas. Uno de ellas suele estar activada por defecto en muchos modelos; es el Modo Eco o de ahorro de energía.
Prácticamente todos los fabricantes lo incluyen de serie. Su objetivo es reducir el consumo eléctrico del televisor ajustando automáticamente ciertos parámetros de imagen y funcionamiento. Para entender si merece la pena mantenerlo activo, conviene saber cómo funciona y qué variables modifica.
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Cómo funciona el modo ecológico en una Smart TV
El modo ecológico de las teles actúa generalmente tres elementos: el brillo del panel, el sensor de luz ambiental y, en algunos casos, la gestión del procesador de imagen. En televisores LED y QLED reduce la intensidad de la retroiluminación. En modelos OLED, limita el nivel de brillo máximo del panel para disminuir el consumo energético y evitar picos prolongados de luminancia.
Esto se traduce en que la pantalla emite menos luz y, por tanto, consume menos vatios. En este sentido, muchas Smart TV incorporan un sensor de luz ambiental que ajusta el brillo automáticamente en función de la iluminación de la habitación.
En algunos modelos, también interviene en la gestión del procesador de imagen, suavizando el procesamiento o limitando funciones de mejora que incrementan el consumo, como ciertos algoritmos de escalado o realce de contraste.
¿En qué afecta a la imagen?
El efecto más evidente es la pérdida de brillo. En entornos oscuros se puede notar algo menos, pero se nota claramente en habitaciones donde hay mucha luz, sobre todo natural. La imagen puede parecer más apagada y con menos impacto visual.
Al reducir la luminancia general, los blancos pierden intensidad y las escenas HDR pierden parte de su espectacularidad. En el día a día, se nota mucho en plataformas como Netflix o Disney+ en calidad HDR o Dolby Vision, al no estar aprovechando todo el potencial del panel con el modo ecológico activado.
Ventajas del modo ecológico
La principal ventaja es el ahorro energético. En televisores grandes, sobre todo a partir de 55" o 65", la reducción de consumo puede ser importante a lo largo del año. Esto se traduce en una factura eléctrica menor y en una menor huella energética.
En entornos oscuros también puede aliviar la fatiga ocular, mientras que en tecnologías como OLED, puede contribuir a minimizar el riesgo de retenciones temporales o desgaste desigual si se mantiene durante largas sesiones.
¿Merece la pena dejarlo activado?
Depende del uso que hagamos del televisor y del entorno donde esté instalado. Si el dispositivo se utiliza de vez en cuando, o sobre todo para ver TDT o programas diarios, dejarlo encendido, puede ser una opción razonable.
Pero si queremos sacar el máximo potencial a nuestra Smart TV, con cine, series en alta calidad o videojuegos en consolas de última generación, mejor desactivarlo. Este modo ayuda a ahorrar, pero limita el rendimiento del panel.
En MASMOVIL esperamos que te haya resultado útil conocer a fondo el Modo Eco de tu Smart TV. Recuerda activarlo o desactivarlo en función del uso que hagas de tu dispositivo.