Si el futuro de la inteligencia artificial pasa por darle a un agente el control directo de nuestro ordenador, OpenClaw es uno de los primeros ejemplos reales de hacia dónde nos dirigimos. Este nuevo proyecto propone algo más ambicioso que un simple chatbot. Hablamos de una IA capaz de actuar en nuestro sistema, usar nuestras aplicaciones y ejecutar tareas como si fuéramos nosotros los que estamos delante del teclado.
La idea es disruptiva y provoca ciertos recelos. Sobre todo porque para que funcione con todo su potencial, debemos otorgar a una máquina permiso a todo nuestro sistema, correo electrónico, chats, etc. En este post analizamos qué es OpenClaw y cómo funciona.
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¿Qué es OpenClaw?
OpenClaw es un agente de inteligencia artificial de código abierto diseñado para ejecutarse en tu equipo. Esto significa que no depende necesariamente de una plataforma cerrada en la nube, sino que puede funcionar en nuestro portátil, en un servidor o en una infraestructura local. La idea es la que algunos auguran para el futuro: darle a la IA acceso operativo al sistema.
Es decir, que puede leer y enviar correos, organizar eventos en el calendario, interactuar con aplicaciones de mensajería, navegar por la web y ejecutar comandos en el sistema operativo. Puede escribir y enviar correos por nosotros, contestar a WhatsApps como nosotros o incluso hacer una web.
Es una máquina inteligente delante de nuestro ordenador que seguirá nuestras órdenes y nos dará sugerencias. OpenClaw utiliza un sistema de “skills” o habilidades. Estas funcionan como módulos adicionales que permiten integrar nuevas funciones o conectarse con más servicios.
¿Qué supone OpenClaw?
Lo que diferencia a OpenClaw de otros asistentes es su nivel de autonomía. Mientras la mayoría de herramientas actuales requieren supervisión constante, este tipo de agente puede encadenar acciones, interpretar objetivos y completar flujos de trabajo complejos. Es parecido al Modo Agente de ChatGPT, pero totalmente integrado en nuestro sistema.
Por ejemplo, OpenClaw podría recibir la instrucción de organizar un viaje y encargarse de buscar opciones, comparar precios, guardar información relevante y añadir eventos al calendario. Todo ello sin que el usuario tenga que intervenir paso a paso. Pasamos de usar la IA como herramienta de consulta a delegar en ella tareas operativas. En términos prácticos, es acercarse a la idea de un asistente digital que realmente trabaja para nosotros.
Riesgos de OpenClaw
A día de hoy, el potencial de OpenClaw también supone riesgos evidentes. Si un agente tiene acceso a nuestro sistema, a tus archivos y a tus credenciales, cualquier vulnerabilidad puede tener consecuencias graves. Y como nos ha demostrado la historia de la ciberseguridad en Internet todos estos años, nada es inexpugnable.
Uno de los principales problemas es la posibilidad de instalar habilidades maliciosas. Un módulo comprometido podría acceder a datos sensibles o ejecutar código no deseado e incluso atacar desde nuestro sistema. Estaríamos hablando de software con permisos amplios y capacidad de acción autónoma.
Todo ello obliga a aplicar medidas de seguridad mucho más estrictas que las que usaríamos con un simple chatbot.
¿Es el futuro de la IA?
La IA se está integrando en todo poco a poco: en móviles, apps, navegadores... Es cuestión de tiempo que en su evolución pase de asistentes conversacionales a agentes operativos. La productividad que promete es enorme, pero los riesgos son muchos también.
Desde luego, en estos momentos, la mayoría de usuarios no están preparados para darle las llaves del control de su vida a una IA. Sin duda, OpenClaw es una primera muestra de hacia dónde puede dirigirse la IA personal. Posiblemente no tardemos en ver a otros grandes actores de la industria de la IA mover ficha en este sentido.
En MASMOVIL esperamos que te haya resultado útil conocer un poco mejor esta novedad sobre la IA y cómo OpenClaw puede ser el comienzo de algo grande. La IA ya puede encargarse de muchas tareas en nuestro ordenador, pero esta perspectiva aún debe manejarse con cuidado.