La compra es una rutina diaria que hoy en día ni siquiera exige desplazarse, ya que podemos llenar la cesta desde un ordenador o móvil. Pero uno de los objetivos de cada compra es ahorrar al máximo, por lo que cada vez más personas buscan las mejores ofertas y descuentos.

En la elección de compra física versus online intervienen factores como los hábitos de consumo, la planificación y el control del presupuesto. En este post compararemos ambas opciones para descubrir qué método contribuye más al ahorro doméstico.

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Ventajas de comprar en supermercados online

La compra online en supermercados ha ganado terreno gracias a la comodidad y a que ahorra tiempo, y uno de sus principales beneficios es la reducción de compras impulsivas. Al no recorrer pasillos llenos de estímulos visuales y promociones estratégicamente colocadas, el consumidor suele ceñirse más a su lista inicial de necesidades.

Otra ventaja de comprar online es la comparación rápida de precios. En pocos segundos podremos revisar distintas marcas, tamaños o incluso comparar entre supermercados si usamos varias plataformas. Este acceso a la información permite también detectar ofertas con mayor eficiencia que en tienda física.

Además, muchas plataformas digitales permiten guardar listas, repetir pedidos anteriores y controlar el importe total antes de pagar. El pedido mínimo en la mayoría de los casos implica envío gratis, por lo que puede salvarnos esfuerzo físico en momentos en los que no sea posible.

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Ventajas de comprar en supermercados físicos

El supermercado tradicional sigue teniendo puntos fuertes desde la perspectiva del ahorro directo. El primero es la ausencia de gastos de envío y pedidos mínimos. Pagamos solo por los productos que metemos en el carro. Para muchas familias, este detalle es importante. Además, hay promociones exclusivas en tienda que no se dan online. Aquí encontramos descuentos de última hora, productos con fecha próxima de caducidad rebajados o campañas puntuales.

En el caso de los productos frescos, la compra física ofrece una ventaja estratégica. Poder elegir personalmente frutas, verduras, carne o pescado permite comparar calidad y precio de manera directa. Esto puede evitar desperdicio alimentario posterior, lo que también repercute en el ahorro global del hogar. Pero precisamente una de sus mayores desventajas es que el entorno físico favorece las compras por impulso.

¿Dónde se ahorra realmente más?

Si analizamos únicamente el importe del ticket medio, la diferencia suele depender más del comportamiento del consumidor que del canal elegido. Una persona organizada, que compara precios y evita compras impulsivas, puede ahorrar tanto online como en tienda física.

El super online tiende a favorecer el control presupuestario y la planificación. El físico permite aprovechar oportunidades inmediatas y evitar costes adicionales de envío. En términos prácticos, el ahorro mayor suele producirse cuando se aplica una estrategia clara, independientemente del formato.

mujer comprando en el supermercado
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¿Usar los dos métodos?

Cada vez más consumidores optan por un modelo mixto. Utilizan el canal online para compras grandes y planificadas y acuden a la tienda física para frescos o para aprovechar ofertas concretas. Esta combinación permite maximizar ventajas y minimizar inconvenientes. Se reducen desplazamientos innecesarios, se controla el presupuesto con antelación y, al mismo tiempo, se mantiene la flexibilidad para detectar promociones puntuales.

Lo más importante es tener claras las ventajas y los inconvenientes de ambas opciones. Con esto en mente, podremos lograr un buen ahorro con un enfoque híbrido que aproveche lo mejor de las dos maneras de hacer la compra.

En MASMOVIL esperamos que te haya resultado útil conocer un poco mejor las diferencias, con sus ventajas e inconvenientes, entre la compra online y física en un supermercado.

Y tú, ¿cómo haces la compra del super?