Diez razones por las que nos encantan las listas de diez cosas

Son una constante en las páginas de inicio de periódicos electrónicos, páginas de curiosidades, portales de noticias… Y la razón por la que no podemos evitar leerlas es meramente psicológica. Son las clasificaciones, los rankings. Nuestra atención se dirige inevitablemente a estas listas de mayores, menores, mejores o peores. Y es que, por alguna razón –posiblemente diez-, nos encantan estas enumeraciones y en general cualquier información que nos venga presentada en forma de lista. ¿Por qué será? Probablemente por estas diez razones.

10 mandamientos

 

1. Una lista es una lista. Y punto

Efectivamente, una lista es una manera un tanto cerrada de dar información. Una lista da a entender que esto es lo que hay, que no existe nada fuera de la enumeración presentada. Todo lo ajeno a esta lista es diferente o hasta sospechoso. Es información controlada. Y eso nos hace sentir bien, porque a diferencia de un artículo periodístico o un resumen, nos deja la sensación de haber alcanzado el fin de la cuestión y ya no necesitamos pensar más por nosotros mismos.

2. Anticipamos su contenido

Es inevitable. Si leemos el titular “diez famosas que se han operado los labios”, instantáneamente pensamos en algunas de esas personas y cotejamos la lista para comprobar cuán acertados estábamos. Es divertido y, de nuevo, satisfactorio, ver que lo que nos están confirmando en negro sobre blanco “ya lo decíamos nosotros”. Si s que somos tan listos que esa lista la podríamos haber hecho nosotros…

 

top 10

3. Las corregimos mentalmente

Porque sí, porque somos tan pero tan listos que casi siempre encontraremos algún fallo en la lista en cuestión y pasaremos a elaborar mentalmente nuestra propia clasificación. Para que el juego sea más divertido, la lista que leemos debe estar en lo cierto en casi todo, pues si no estamos de acuerdo en absoluto, nos inhibiremos y no nos interesará en absoluto corregir algo tan desacertado.

4. Una lista se lee de un golpe de vista

Y normalmente, cuando abrimos una página web o echamos un vistazo a una revista, tratamos de asimilar la mayor cantidad posible de información en el menor tiempo. Es como si quisiéramos leerlo todo de una vez. Y una lista nítida, sencilla y bien destacada es lo más cercano a eso que podemos encontrar. Incluso los encabezamientos secundarios o los recuadros y separatas en un artículo tienen ese poder de atracción.

5. Sabemos por dónde vamos

Cada escalón de una lista nos sitúa perfectamente en el punto de lectura en que nso encontramos. Es frecuente que, mientras leemos un libro, de vez en cuando nos fijemos en cuántas páginas nos faltan para terminar. Del mismo modo, las listas nos permiten saber “por dónde vamos”, y eso a nuestro cerebro le gusta. Sí, incluso en lecturas tan cortas como una simple lista de diez cosas. Somos así.

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6. No requieren tiempo

Paradójicamente, tener enfrente una lista de cosas eclipsa la atención que pensábamos destinar a las demás lecturas y nos hace pensar, de alguna manera, que ya que tenemos poco tiempo lo mejor es leer al menos la dichosa lista. Tal vez no tengamos tan poco tiempo, pero lo cierto es que una lista es, en cuanto a lectura, como ese aperitivo ligero e inocuo que nos permitimos a cualquier hora incluso cuando estamos a dieta. Especialmente cuando estamos a dieta.

7. No requieren esfuerzo

A veces, la portada de un periódico electrónico o una página de revista pueden parecernos –inconscientemente- cargadas con un volumen de información un tanto intimidante. Es como si hubiese tantos reclamos a nuestra atención que nos apabullase. Imaginemos el escaparate de una librería muy abigarrado en el que destaca claramente una lista de los libros más vendidos… Claramente dirigiremos nuestra mirada a esa lista en lugar de a las decenas de portadas que llenan la tienda.

8. Nos gustan las listas, los esquemas, las etiquetas…

En definitiva, nos gusta saber a lo que nos “enfrentamos” en casi todas las situaciones, incluso antes de leer una revista o una página web. Desde luego, títulos como “las diez meteduras de pata de Fulanito” no dejan lugar a dudas, y si se trata de un tema que nos interesa mínimamente, leeremos esa lista porque, como dijo alguien, “si es rápido, gratis y fácil, por qué no”.

9. Son estéticamente atrayentes.
La tipografía, la longitud de los párrafos, la organización del texto y el tamaño de las letras son cosas que influyen más de lo que pudiéramos pensar en la psicología del lector. Una maquetación poco atractiva o mal organizada nos repele. Una lista es todo lo contrario: son diez líneas numeradas. Mejor imposible.

10. Y…

Y tú, ¿por qué crees que nos gustan tanto las listas? ¿Tienes tus preferencias para leer o dejar de leer las listas que inundan las publicaciones? Cuéntanoslo.

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