¿Alguna vez te has parado a pensar los pasos que das al día? ¿Las calorías que consumes tan sólo caminando? La tecnología puede ser un aliado para quienes necesiten un empujón para levantarse del sofá y realizar actividad física. Quizá dentro de unos años sea habitual llevar un reloj inteligente con el que, además de poder gestionar nuestras comunicaciones, mirar el tiempo o controlar el reproductor de música, podamos monitorizar nuestro movimiento diario. Mientras tanto, podemos recurrir a los monitores de actividad que ya existen en el mercado.

La última moda son los monitores que tienen formato de pulsera. Nike, Fitbit y Jawbone son algunas de las marcas que comercializan este tipo de gadgets. Es un mercado que se encuentra dando sus primeros pasos, pero que tiene un gran potencial debido a la demanda de un grupo creciente de consumidores por adoptar hábitos de vida saludables.

Según datos de la consultora IMS Research, en los próximos cinco años, se comercializarán del orden de 250 millones de gadgets diseñados para el deporte. Las ventas pasarán de algo menos de 44 millones de unidades este año a alrededor de 56 millones de dispositivos en 2017.

Las pulseras permiten controlar diariamente las calorías consumidas, los pasos dados y, el algunos casos, la calidad de nuestro sueño. Los informes de progreso y las funciones sociales, que nos permiten competir con amigos, pueden ser una motivación para cambiar ciertos hábitos de vida. Que un gadget te avise de lo cerca que estás de conseguir un objetivo de actividad saludable o de superar a tu cuñado en el cómputo semanal puede ser suficiente como para decidir bajarte una parada de metro antes y completar el trayecto caminando, o calzarte las deportivas para ir a correr al parque en vez de tumbarte en el sofá.

En el caso concreto de las pulseras, el precio oscila entre los 100 y 150 euros, aproximadamente. Fibtit Flex, que cuesta 100 euros, es un monitor de pulsera sumergible que cuenta los pasos dados, la distancia recorrida y las calorías quemadas. También monitoriza cuánto tiempo hemos dormido y la calidad del sueño, puesto que detecta las veces que te has despertado. También dispone de una alarma silenciosa que te despierta mediante una suave vibración. La información no se consulta en la pulsera, sino en el ordenador o en dispositivos móviles. Es muy cómoda la función de sincronización inalámbrica (vía Bluetooth 4.0), pero la pulsera es sólo es compatible con dispositivos Apple y algunos modelos de Samsung Galaxy.

Por 130 euros podemos hacernos con Jawbone Up, una pulsera que también permite controlar la actividad física diaria y la calidad del sueño. También podemos consultar en el teléfono móvil nuestras gráficas de actividad y de sueño. Así, la aplicación nos ofrece información sobre cuánto tardamos en dormirnos, las veces que nos despertamos y las fases de sueño que tuvimos. Eso sí, se sincroniza con los smartphones a través de un conector, pero no por Bluetooth.

Nike aún no comercializa en España la última generación de su pulsera FuelBand, cuyo precio aproximado son 139 euros. Este gadget también mide la actividad física, ofreciendo datos sobre pasos y distancia recorrida, así como calorías consumidas. Una ventaja frente a la Fitbit Flex es que incluye unos leds que indican el progreso respecto al objetivo que nos hemos marcado.Los datos también se pueden consultar en el ordenador personal o en dispositivos Apple.