Los usuarios de smartphones son más productivos. Es un hecho. El tener acceso a los correos electrónicos 24 horas al día hace posible contestar a los mensajes de forma casi inmediata. También adelantar trabajo en las horas muertas, y en general organizarse mejor el tiempo. Algo muy positivo, sin duda, siempre que no se convierta en una obsesión y no te impida desconectar del trabajo de vez en cuando.

Estar al día, conocer cómo funcionan las nuevas tecnologías, puede ser positivo también para tu imagen, en un momento en el que casi todas las empresas se están planteando reconvertirse de alguna manera en una "compañía de la era 2.0".

Lo llaman bring your own device (BYOD), un término que viene a definir cómo, cada vez más, los usuarios emplean sus dispositivos personales (móviles, tabletas, ordenadores?) para trabajar. En la mayoría de los casos, las ventajas del BYOD para el trabajador superan con creces a los contras. En primer lugar, porque, aun en el caso de que tu empresa no quiera hacer frente al coste, existen en el mercado tarifas muy económicas que permiten combinar tu vida personal y profesional sin pagar un solo euro de más (la nueva Tarifa Cero,una de las mejores tarifas para móvil,  da 1 giga de datos y llamadas gratis por sólo 5 euros/mes).

Lo cierto es que contar con un dispositivo conectado en el bolsillo te facilita muchas cosas. Ser capaz de auto-organizarse de tal modo que acabes siendo más eficiente y más productivo es también un motivo de satisfacción personal. Más aun para los jóvenes, acostumbrados a echar mano de las nuevas tecnologías y poco amigos de las imposiciones "porque sí". Según un reciente estudio de Aruba, un 38% de los jóvenes estaría dispuesto a aportar su propio dispositivo en el trabajo y un 35% preferiría que la empresa les pagara el móvil que ellos mismos elijan antes que ciertas otras cosas, como por ejemplo los cheques de comida. Aruba los llama Generación M (de movilidad).

La mitad de los jóvenes españoles de entre 21 y 32 se declaran incluso capaces de violar cualquier política de la empresa que prohibiera el uso de sus dispositivos móviles personales en el trabajo, según otro estudio, en esta ocasión elaborado por Fortinet. Y cuatro de cada diez encuestados en España asegura que no acataría una norma empresarial que impidiera el uso de sus cuentas personales de almacenamiento en la nube.

La libertad está directamente relacionada con la satisfacción de las personas, y ésta a su vez con la productividad. ¿Por qué prohibir, cuando se puede simplemente establecer unas normas básicas de acción?