¿Recuerda cuando los fabricantes competían por hacer móviles cada vez más pequeños? Nadie quería llevar un ladrillo en el bolsillo. Esa carrera se invirtió cuando llegaron los smartphones. Hasta el punto de que, ahora, triunfan los móviles de pantallas enormes donde se puede disfrutar mejor del contenido multimedia, los juegos, las aplicaciones y la navegación por Internet.

Salvo Apple, que sigue sin dar el salto -todo se andará- a las pantallas grandes, el resto de los fabricantes apuesta por las megapantallas en el entorno de las cinco pulgadas. O incluso más. Ya hay nombre para estos dispositivos que no llegan a ser tabletas pero tampoco son móviles. Se denominan phablets, y en este saco se meten todos los terminales con pantallas de entre 5 y 7 pulgadas.

Samsung fue la compañía que inauguró esta nueva categoría. Nadie esperaba hace dos años que pudiera triunfar con el primer Galaxy Note, un equipo de 5,3 pulgadas que rescataba el clápiz óptico. Pero el fabricante coreano vendió diez millones de unidades en nueve meses. La segunda generación, con 5,5 pulgadas, superó los cinco millones de unidades en tan sólo dos meses. En septiembre, Samsung anunció que las ventas acumuladas de la familia Note habían superado ya los 40 millones de unidades. El nuevo Galaxy Note 3, que se acaba de poner a la venta a un precio de 729 euros, ha alcanzado ya las 5,7 pulgadas.Una de las grandes ventajas de los dispositivos con grandes pantallas como la del Galaxy Note es la función de multiventana, que permite dividir la pantalla para mantener abiertas de forma simultánea, por ejemplo, la web y la utilidad de notas.

Los fabricantes buscan agrandar pantalla sin aumentar en la misma proporción el tamaño del teléfono, intentando reducir al mínimo el marco. Por ejemplo, el Galaxy Note 3 tiene 5,7 pulgadas manteniendo las mismas dimensiones del anterior terminal e incluso reduciendo el grosor y el peso, que es de 168 gramos.

Las 5,3 pulgadas de aquel primer Galaxy Note parecen ahora pequeñas teniendo en cuenta la oferta del mercado. La propia Samsung tiene el modelo Galaxy Mega de 6,3 pulgadas con un procesador de dos núcleos de 1,7 GHZ, conectividad 4G, 8 Mpx de cámara y hasta 16 Gb de memoria.

Sony Xperia Z Ultra

Por su parte, Sony compite con el Xperia Z Ultra, un phablet de 212 gramos con una pantalla full HD de 6,4 pulgadas. El terminal, con cámara de 8 Mpx, destaca por su chip de cuatro núcleos de 2,2 Ghz. Cuesta 739 euros.

ZTE Grand Memo

La china ZTE quiere jugar sus bazas con Grand Memo, un equipo de 5,7 pulgadas y resolución 1280×720 con un chip de cuatro núcleos de 1,7 Ghz. Dotado de una cámara de 13 Mpx, llegará a España a finales de año.

Huawei Ascend Mate

Mientras, el Ascend Mate de Huawei es un phablet de 6,1 pulgadas con un peso de 198 gramos que destaca por su batería de 4.050 mAh, lo que le otorga una gran autonomía.

LG Optimus G Pro

También compite en este terreno la coreana LG gracias al Optimus G Pro, un equipo que cuenta con una pantalla de 5,5 pulgadas, un procesador de cuatro núcleos de 1,7 Ghz, 16 Gb de memoria y una cámara de 13 megapíxeles.