Drones, drones y más drones. Cada vez son más las empresas atraídas por las posibilidades que ofrecen estos pequeños aviones no tripulados, que hasta la fecha se han utilizado fundamentalmente en el ámbito militar.

La última compañía que ha mostrado su interés por los drones ha sido Facebook. Según la prensa estadounidense, Mark Zuckerberg, consejero delegado de la red social, está negociando la compra de Titan Aerospace, un fabricante de drones por el que está dispuesto a pagar alrededor de 60 millones de dólares. Titan Aerospace fabrica aviones-satélites no tripulados que operan a gran altura y que, gracias a la energía solar, pueden volar hasta cinco años sin necesidad de aterrizar.

Internet en el Tercer Mundo

Pero, ¿para qué quiere una red social tener una flota de drones? Todo indica que Zuckerberg los necesita para proporcionar conectividad a áreas remotas del Tercer Mundo de una forma más barata que mediante satélites. El multimillonario fundador de Facebook es el impulsor de Internet.org, una iniciativa que pretende llevar Internet a los 5.000 millones de personas (dos tercios de la población mundial) que aún no tienen acceso a la red. Su idea es poner a disposición de estos usuarios un paquete de servicios tales como mensajería instantánea, información sobre el tiempo, servicios de búsqueda, acceso a la Wikipedia y...como no, conexión a redes sociales. Zuckerberg lanzó Internet.org el año pasado en colaboración con empresas como Ericsson, MediaTek, Nokia, Opera, Samsung y Qualcomm.

Según defienden sus promotores, llevar Internet al Tercer Mundo tendría un impacto directo en la productividad de los países: se generarían 2,2 billones de dólares en PIB, se crearían más de 140 millones de puestos de trabajo y unos 160 millones de personas saldrían de la pobreza.

Los globos de Google

Facebook no es la única interesada en dotar conectividad a todo el planeta. Google, cuyos ingresos también están directamente ligados a los millones de personas que puedan acceder a sus servicios online, está trabajando en un proyecto piloto para llevar Internet a zonas remotas lanzando miles de globos a la estratosfera, como ya comentamos en este blog.

Y mientras Facebook busca drones para una causa solidaria -aunque obviamente, beneficiaría su negocio- otras compañías consideran que los drones tienen un claro uso comercial. El caso más llamativo es el de Amazon, que a finales del año pasado presentó un proyecto con tintes de ciencia-ficción: utilizar drones para repartir los pedidos a domicilio en un periodo de cuatro o cinco años.

No es la única: UPS lleva estudiando desde hace tiempo el empleo de estos pequeños aviones no tripulados para el envío de paquetes y Domino's Pizza elaboró un vídeo en el que muestra cómo uno de estos aviones llevaba una pizza a su destino. Eso sí, no espere ver a corto plazo el cielo plagado de drones: de momento, ni en Estados Unidos ni en Europa está aprobado sus uso con fines comerciales.