Tiene cámara trasera, pero ¿de cuántos megapíxeles?. ¿Y el teclado?, yo lo prefiero querty. ¿NFC? ¿Giroscopio? La elección de un móvil puede ser una tarea farragosa. Hasta ahora. Phonebloks es una propuesta del diseñador holandés Dave Hakkens que consiste en un móvil fabricado por "módulos" o piezas que pueden sustituirse por otros cuando se rompan, se queden obsoletos o, simplemente, ya no te gusten. En definitiva, una especie de "móvil Lego".

Si se puede hacer con un PC -¿recordáis los ordenadores clónicos?-, ¿por qué no va a poder hacerse con un smartphone?

Phonebloks está pensado para ser abierto, de modo que cualquier fabricante puede decidir crear cámaras, altavoces, procesadores o baterías compatibles.

La idea de Hakkens es sin duda muy inspiradora, pero necesita de terceros para hacerla realidad; para fabricar un primer prototipo y demostrar que puede ser económicamente viable.

Y el primero de los fabricantes en llamar a las puertas de Phonebloks, hace escasamente un mes, ha sido Motorola con un proyecto al que ha llamado Ara. Motorola propone que todo teléfono se componga de Endos (o un "esqueleto") y módulos (o bloques). La empresa aspira a que su "esqueleto" se imponga como el líder o referente, y a permitir que terceros fabriquen los módulos que después comprarían e instalarían los propios usuarios.

motorola
No parece una casualidad que haya sido Motorola el primero en mover ficha. Motorola es propiedad de Google desde 2012 (pagó por la marca la friolera de 12.500 millones de dólares). Hace tiempo (al menos, dos años y medio) que Google parece estar muy interesado interesado en el concepto de los móviles modulares, y no descarta de hecho que pronto presente su propia propuesta. La idea de este gigante online es replicar, en el campo del hardware, el concepto de plataforma abierta del sistema Android, sobre el que otros desarrolladores pueden crear aplicaciones.

Y es que Dave Hakkens no es el primero en hablar de los móviles modulares. En febrero de 2011 quebró una empresa israelí llamada Modu, que ya entonces aspiraba a popularizar este concepto. Posiblemente, se adelantó a su tiempo. Google compró las patentes de una Modu en proceso de disolución por 4,9 millones de dólares; patentes que aún mantiene y que le confieren una clara ventaja. Son su as en la manga.

Los móviles modulares, de tener éxito, podrían significar el fin de la obsolescencia programada de la que hablamos en un post reciente. Lo que seguro no tardarán serán las primeras previsiones del tamaño (en millones de dólares) que pueden alcanzar estos dispositivos a uno, dos y hasta cinco años vista.