A veces las cosas más complicadas de los negocios parecen imposibles, sobre todo a niveles macroeconómicos: grandes recortes en economía, implantación de nuevos impuestos, acuerdos sindicales? Sin embargo a veces hay pequeños y económicos detalles que pueden ayudar a mejorar una situación cotidiana en los negocios. E incluso a veces son tan simples que se diría casi infantiles ? pero efectivos.

Los expertos en economía de Freakonomics (un podcast, blog y libro que recomiendo a quien sienta inquietudes sobre estos temas) describieron hace poco un caso espectacular, relacionado con ese "gran negocio" llamado la recaudación de impuestos, en concreto en Gran Bretaña.

Allí en las oficinas de la Hacienda pública hay un equipo llamado Behavioural Insights Team que se dedica a analizar el comportamiento de los contribuyentes. Mediante ese análisis y realizando pruebas de todo tipo consiguen ir añadiendo mejoras un proceso tedioso, temible y delicado que se repite cada año: la recolección de impuestos.

Un ejemplo de mejora casi trivial sería facilitar más cómodamente los formularios a rellenar, mejorar la página web donde se puede hacer la declaración de renta o incluir sobres autofranqueados para poder devolverlos en cualquier buzón. Todo ello elimina pequeñas "fricciones" en el proceso, haciendo que sea más efectivo. Lo mejor es que la efectividad de cada una de estas medidas puede calcularse estadísticamente: tal vez por cada libra gastada en sobres, en anuncios en televisión o en asesores se consiguen cinco libras más de recaudación de promedio.

Una de las medidas que explicaron resultó ser altamente efectiva a la par que infantil. Cuando Hacienda envía sus cartas incluye una frase explicando que "nueve de cada diez personas entregan sus declaraciones a tiempo". Simplemente. Eso es suficiente para que la gente que recibe esas cartas (frente a otros que reciben las mismas cartas pero sin esa nota) entregue más declaraciones y lo hagan en los plazos previstos. ¿Será porque a nadie le gusta ser el malo del pueblo?

Pero la idea más genial de todas demostró una eficacia inusitada: escribir una nota personal a mano en el sobre, diciendo simplemente "Los contenidos de este sobre son importantes". Así de simple. El retorno económico de esa "jugada" fue tal que se calculó en 2.000 libras por cada libra invertida en que alguien dedicara su tiempo a escribir esas notas a mano.

Al parecer el efecto era tan sencillo como esto: la gente recibía un sobre de la temida Hacienda, pero no un sobre cualquiera, sino uno "personalizado" en el que alguien se había preocupado de escribir a mano "algo" supuestamente dirigiéndose al interesado ? algo que muchos podrían interpretar como una críptica forma de decir "estás fichado". Suficiente para alentar a los receptores a cumplir con su obligación, y además a hacerlo a tiempo.

Foto | Tax Day (CC) MoneyBlogNewz @ Flickr