Últimamente nos están bombardeando con una gran cantidad de iniciativas de poner en el aire drones, esos "pequeños" objetos voladores no tripulados.

Amazon, Facebook, Google y más organizaciones están lanzando iniciativas y proyectos basados en estos equipos. Ya sea para distribuir productos, para realizar fotografías aéreas, para detectar edificaciones no declaradas al Catastro y a Rentas, para vigilar y para otros muchos fines. Aquí y aquí tienes más info sobre las inicitativas de estas grandes emrpesas.

Pero cómo se controla que no interfieran con las rutas que siguen otras aeronaves?, y qué se hace en esos casos?.

Recientemente la autoridad que controla la aeronavegación en Estados Unidos ha dejado trascender que, este último 22 de Marzo, un drone no tripulado estuvo a punto de colisionar con un avión de U.S. Airways que transportaba pasajeros y que estaba realizando la aproximación final al Aeropuerto Regional de Tallahassee en Florida, Estados Unidos, a unos 70 metros de altura (2.300 pies).

Aún no se conoce a quién pertenecía este drone, si a un organismo gubernamental, a una empresa o a un particular, debido a que hay más de 500 organismos que operan en la zona con permisos para volar drones, además de las empresas que lo están haciendo y de los particulares que pudieran haber comprado uno de estos.

Este no es el primer incidente con drones. Aún sigue sin resolverse, es decir que aún no se hizo público a quién pertenecía ni quién operaba el drone que en Marzo del 2013 estuvo a punto de colisionar con un vuelo de Alitalia que estaba en la aproximación final al aeropuerto JFK de Nueva York, también Estados Unidos.

Si no empezamos a analizar y regular el uso de drones y otros dispositivos voladores podemos vernos en la necesidad de tener que hacerlo de prisa y corriendo. Y esperemos poder hacerlo antes de tener que lamentar daños mayores.

Hasta ahora han habido acercamientos peligrosos pero afortunados. Esos drones pueden afectar seriamente a un avión, especialmente en las maniobras finales previas al aterrizaje.

No se trata de cortar el desarrollo de esta nueva tecnología, sino de entenderla y poderla regular antes de sufrir mayores consecuencias que las de un susto. Al fin y al cabo, ya hemos vivido situaciones similares con la evolución de los coches, trenes, aviones, ?. Podemos aprender de la experiencia ya adquirida y anticiparnos.

Los drones pueden ser una opción muy válida para brindar servicios muy diversos, pero van a tener que convivir pacíficamente con otros medios de transporte y dispositivos de distribución. Con independencia de a quién pertenezcan y para qué se los utilice, deben ser seguros.