¿Alguna vez has dejado pasar una ocasión de la que luego te has arrepentido? Ese piso que de repente se revalorizó como si tuviera las vigas de oro, ese trabajo que parecía poco aconsejable y que luego resultó tener un gran futuro, o incluso esa fiesta a la que te dio pereza acudir y en la que luego te enteraste que estuvo alguien que te interesaba conocer? Sí, se diría que a veces nos forjamos nuestra propia suerte con decisiones que parecen intrascendentes y luego son muy importantes. Llegado este punto podemos hacer dos cosas: dejar el post y pasar el resto del día pensando en lo que pudo ser y nunca será, o regodearnos en los errores ajenos, especialmente los cometidos por aquellos que parecen infalibles y tienen una imagen de triunfadores. Por ejemplo, las estrellas de Hollywood.

Porque, para quien no lo sepa, incluso genios como Al Pacino han cometido errores imperdonables en su carrera. El bueno de Al puede ser uno de los mejores actores del mundo, pero su olfato para elegir buenos guiones falló catastróficamente cuando desechó el papel de protagonista en "Pretty Woman" y el de Han Solo en "La Guerra de las Galaxias". Cierto es que ha remediado con creces estos desatinos, pero seguro que no le habría importado participar en dos películas tan taquilleras.

Will Smith, otro gigante de Hollywood, encontró el guión de "Matrix" "demasiado complicado" y les dijo a los hermanos Wachowski que nunca sería Neo. Eso sí, les aconsejó que llamaran a un tal Keanu Reeves, que en su opinión era perfecto para el papel. Así que los excéntricos directores llamaron al libanés. Porque sí, Keanu Reeves nació en Beirut. Un tipo raro para una película tan rara como fascinante.

John Travolta, que seguramente aparece entre los diez primeros resultados de Google si buscas la palabra "raro", ha interpretado todo tipo de papeles. Desde el amanerado Manero de Grease hasta el inefable matón de Pulp Fiction, ha demostrado ser un todo terreno y tener muy buen ojo para elegir éxitos (también ha aparecido en algún que otro bodrio, pero le perdonamos). Pero dejó pasar lo que habría sido una guinda estupenda para su carrera: Forrest Gump. Tom Hanks nunca le estará lo suficientemente agradecido por ese limón con el que hizo la mejor limonada de su carrera cinematográfica.

Y ellas también se equivocan. Por ejemplo, Michelle Pfeiffer, que encontró el guión de "El Silencio de los Corderos" "perturbador, violento y oscuro". El film era todo eso y más cosas, entre ellas un taquillazo y una oportunidad de las que no se presentan dos veces. Seguro que a Michelle le da más repelús que a nadie ver esa película.

Bruce Willis no es un tipo que provoque pena, precisamente. De ser un simple camarero buscavidas en Los Angeles ha llegado a ser una verdadera  y si sumamos la recaudación de todas sus películas vemos que rebasan los 2.500 millones de dólares. Con el tiempo se ha convertido en uno de los trabajadores mejor pagados del mundo, aunque tal vez aún recuerde la espinita que se clavó al desechar el papel de protagonista en "Ghost". Donde, por cierto, habría compartido repàrto con la que luego fue se mujer, Demi Moore?