¡Por fin es viernes! Quedan horas para dar el pistoletazo de salida al deseado fin de semana. Ya sabes que están a la orden del día las listas de deseos, de tareas pendientes, de cosas por hacer, de buenos propósitos... Pero nosotros somos raros, así que vamos a elaborar una lista al revés. Aquí van siete cosas que no pienso hacer este fin de semana. ¿Te sumas al desafío?

1. Mirar el correo del trabajo. De verdad. Esta vez lo digo en serio. En cuanto salga por la puerta de la oficina no vuelvo a abrir el buzón hasta el lunes. Ya he quitado el servicio push de mensajes, para que no me anden saltando las notificaciones. Hay que aprender a desconectar. Es salud mental.

2. Dieta. Me da igual que estemos en plena operación bikini. Me da igual que en muchas ciudades, entre ellas Madrid, hayan abierto ya las piscinas municipales. Ya, ya...todos sabemos que estamos en la cuenta atrás, pero lo bueno de hacer dieta es poder saltársela, ¿no? ¿Qué sería del fin de semana sin poderse tomar una caña en una terraza con unas tapitas?

3. Ese amado y odiado gimnasio. Aunque tenga remordimientos de conciencia después de las cañas en la terraza, este fin de semana no toca ir al gimnasio. Diría que tampoco toca salir a correr...pero eso es superior a mí, me falta algo si no me pongo las zapatillas y salgo a quemar kilómetros en algún momento del fin de semana.

4. Madrugar. Lunes, martes, miércoles, jueves, viernes...te mereces que el sábado y el domingo no suene el despertador. Ni el del reloj, ni el del móvil, ni el de la radio?.ni el de tu cabeza. Si te despiertas temprano, date la vuelta y piensa que no tienes otra cosa que hacer salvo volver a dormir. ¡Nadie te espera en la oficina! Lo siento si tienes niños pequeños, pero no desesperes, llegará ese día en el que no tendrás que madrugar.

5. ¿De verdad que toca limpieza a fondo? Yo creo que lo de lavar los visillos, limpiar los armarios de la cocina o ponerte con los azulejos del baño puede esperar a otro momento. Este fin de semana el protagonista eres tú. Disfruta de tu merecido ocio.

6. Cocinar. Bueno, para algunos es un hobby. Una vía de escape, una forma de relajarse, de divertirse. Si es tu caso, te deseo un feliz fin de semana entre pucheros. Para los que cocinamos a diario porque no queda otra, sufrimos cada vez que hay que elaborar el menú de la semana equilibradísimo y sanísimo, y nos dan a veces las 11 de la noche preparando la comida del día siguiente, saltarse en algún día del fin de semana la cita con la cocina es un regalo.

7. Organizar facturas. La pila de cartas y facturas amenaza con caerse. Está en precario equilibrio, pero por un par de días más tampoco pasa nada. Después de ajustar cuentas con Hacienda, no es el momento de andar a vueltas con la economía doméstica. Ese ratito pudes dedicarlo a otra cosa. Yo me he propuesto buscar destinos para las vacaciones. El verano está a la vuelta de la esquina.