La mejor manera de ahorrar cuando nos planteamos un viaje es conocer las mejores ofertas del mercado, aquéllas que se adaptan a nuestro bolsillo y que, además, nos permiten hacer realidad ese sueño. Lo que ocurre es que muchas veces no nos podemos quedar en ese precio tan apetecible que se nos presenta en el texto de una oferta, y debemos estar atentos a las comisiones o costes añadidos que suelen aparecer en la letra pequeña.

Para conseguir encontrar el precio real, final, de lo que vamos a contratar, a veces hay que realizar auténticas piruetas mientras rastreamos la web con la intención de reservar un hotel, un coche o un vuelo: gastos de emisión, seguros "obligatorios", métodos de pago o facturación de equipaje. Y un ejemplo de cómo se puede hacer esto lo tenemos en una empresa española que es fundadora de un metabuscador de viajes: Trabber.

Los metabuscadores son, por propia definición, buscadores de buscadores. Es decir, nosotros, que somos los interesados en encontrar un determinado servicio o producto, buscamos en una herramienta lo que queremos, y ese servicio accede a diferentes webs finales para encontrar la mejor oferta de mercado.

¿Qué implica esto? Que para un viajero, en este caso, que busque determinadas características en un paquete de su gusto, el metabuscador le dará más servicio que la propia página de su compañía habitual.

Se trata de servicios de alto valor añadido, pues permiten al viajero centralizar sus búsquedas y ahorrar tiempo primero y, finalmente, dinero. Además, siempre se puede lanzar una búsqueda en determinados horarios con independencia del precio, o multitud de opciones, que dependen de la construcción del propio metabuscador.

Ya que hablamos de Trabber, basta con hacer una búsqueda de prueba para ver la cantidad de información que se nos presenta: duración del vuelo, escalas, precio, coste de la transacción dependiendo del método de pago, coste de facturar el equipaje... Los precios más bajos suelen ser para los vuelos en horario tardío o de baja afluencia de viajeros, así que serían los más aprovechables si luego, en el destino, tenemos cómo movernos.

La clave de todo esto es la posibilidad de acceder a precios ajustados si estamos dispuestos a alguna (pequeña) incomodidad. Pero, al menos, disponemos de toda la oferta existente en una sola página de resultados.

Vía | ABC

Foto | Kitty Terwolbeck