Dicen que un verdadero nativo digital es aquel que ve una cassette y un bolígrafo Bic y no es capaz de entender la relación entre ambos.

La llegada de los CD, primero, de la música en formatos como MP3 y del consumo en streaming, posteriormente, hicieron desaparecer este soporte, que alcanzó su máximo apogeo entre los ochenta y los noventa. Su éxito fue de hecho una sorpresa: sus creadores concibieron esta tecnología para el dictado de voz.

En una cassette cabían de 12 a 15 canciones, que una vez escuchadas había que rebobinar. La cinta se iba deteriorando además con el uso, de ahí que tus canciones favoritas fueran precisamente las primeras en estropearse.

Por eso, y porque la calidad del sonido tampoco era la panacea, pocos la echan de menos (salvando algunos círculos underground y alguna que otra banda de música independiente, parece ser). Desde luego queda lejos del culto que sí existe en torno al vinilo.

Pues bien, Sony ha presentado en la International Magnetics Conference de Dresde una cassette. Bueno, en realidad poco tiene que ver este artículo con las viejas cassettes, salvo por su aspecto exterior. El invento puede almacenar hasta 148 gigas de información por pulgada cuadrada. Algo así como tres reproductores blu-rays en una sola pulgada. En total, la nueva cassette de Sony tiene una capacidad de 185 terabytes, suficiente para almacenar 60 millones de canciones (igual que 3.700 blu-rays).

Por comparar, un iPod clásico permite almacenar hasta 40.000 canciones.

Esta revolucionaria cinta emplea una técnica de formación de vacío llamada "deposición catódica", por la que se crean unos cristales magnéticos minusculos, de tan solo 7,7 nanómetros, que se empacan con "una densidad mayor que la de cualquier otro método anterior", explican en Socialgeek.co.

Por ahora es solo un prototipo, aunque Sony ha dicho ya que su intención de sacarla al mercado es firme. La empresa japonesa no ha dado detalles de si esta nueva técnica sería aplicable a productos para el gran consumo, pues es seguro que su coste será elevado. Una de las grandes ventajas de las viejas cassettes, precisamente, es que eran un soporte muy barato de fabricar.

Por eso, se cree que la tecnología será empleada principalmente para guardar bases de datos, y no tanto como soporte para canciones o películas.