¿Alguna vez has notado que tu ordenador ya no es lo que era? A veces se atasca, o tarda demasiado en abrir un programa, se toma su tiempo para iniciarse cuando lo enciendes? En parte es normal, pues la memoria y el registro se van llenando de archivos, algunos de ellos ya inútiles, y con el tiempo, el uso continuado acaba pasando factura. Con tu Android pasa lo mismo ?recuerda: un smartphone es un ordenador que también usas como teléfono-. Además, en el caso de los móviles, el uso puede llegar a ser realmente intensivo y los inconvenientes que hemos mencionado crecen, por tanto, más rápido? e igual de rápido empeora el rendimiento que consigues con tu querido Android e incluso se acorta su vida útil.

Solucionar esto es realmente fácil. Basta con seguir los consejos que aquí te proponemos y verás cómo notarás la diferencia. Tu smartphone te lo agradecerá, y seguramente estarás previniendo la aparición de problemas mayores. Incluso los Ferrari necesitan pasar por el taller de vez en cuando?

Haz que tu Android vaya más rapido

1. Desinstala todo lo que no uses. Con tantas apps gratuitas, juegos de moda, recomendaciones de amigos, curiosidades, etc? es muy fácil convertirse en una especie de Diógenes de las aplicaciones y llenar nuestra tarjeta de memoria con decenas de iconos que raramente activamos. Yo, por ejemplo, lo reconozco: en la última semana no he utilizado más que una pequeña parte de mi extenso arsenal de apps. Y todo eso consume recursos, llena memoria y puede terminar siendo un engorro.

2. Otro tanto pasa con los widgets. Bueno, son casi peores, porque permaneciendo continuamente en funcionamiento consumen una memoria ?y restan una velocidad de uso- que ralentiza el funcionamiento de todo lo demás. Por supuesto que no hay nada de malo en instalar tantos como uses, pero lo mejor es que no sea ni uno más.

3. Vacía la memoria caché y limpia de vez en cuando la tarjeta de memoria. No sólo de polvo, sino también de archivos inútiles o duplicados. Esos cientos de fotos que han dejado de ser graciosas o ya has descargado en tu ordenador, por ejemplo. Y tampoco hay por qué tener toda tu discografía, carátulas incluidas, cargada en el móvil. O sí, pero no uses el móvil como un disco duro portátil para copias de seguridad. Para eso es más aconsejable emplear otro tipo de dispositivos.

4. Mantén actualizado tu teléfono con la última versión de Android que puedas usar. Aunque parezcan inútiles o no se note gran cosa, los parches, mejoras y actualizaciones que periódicamente ofrece Google tienen su razón de ser. Lo mismo vale para todo tu catálogo de apps, algunas de las cuales, la verdad sea dicha, se actualizan con una frecuencia casi sospechosa.

5. Si no sabes cómo hacer todo esto, o no te apetece, o simplemente quieres que "alguien" lo haga por ti, basta con que te instales estas apps: Limpiador fácil de caché (su nombre lo dice todo), Clean Master (es casi mágico: limpia caché, desinstala antigüallas, elimina archivos residuales y datos personales del historial?) y History Eraser (elimina historiales de navegación y búsquedas, listas de llamadas, contenido del portapaples, etc.).