Estoy seguro de que en tu trabajo y en tu vida diaria sufres en más de una ocasión el estrés de lo urgente. Que si "llámame urgentemente", "necesito este informe urgente", o "noticia urgente", incluso. Todo el mundo parece tener prisa y todo el mundo parece tener necesidades urgentes pero, ¿de verdad lo son?

Una verdad esencial a la hora de ser más productivos es saber valorar la importancia y saber asignar prioridades a las tareas que tienes por delante. Y en todos los casos, sin excepción, ser productivo significa maximizar la cantidad de trabajo realizado con respecto al tiempo. Y ahorrar tiempo significa o bien ganar más dinero, o bien gastar menos dinero. O sea, lo mismo.

Diferenciar entre lo urgente y lo no urgente, entre lo prioritario y lo no prioritario y saber gestionar los imprevistos es algo que nos enseña Berto Pena en su blog thinkwasabi.com de manera sencilla y atractiva. Y saber diferenciar estas cosas nos llevarán a un estado de menos estrés y seremos más capaces. Lo dicho, tendremos muchos beneficios con respecto al esfuerzo realizado.

¿Pero cuáles son las claves? La clave es saber que una urgencia es una tarea con la que no contabas pero que es clave para desarrollar tu trabajo o lo que estés haciendo en cada momento. Es algo que no se puede aparcar. Un imprevisto es algo que sí se puede aparcar, dependerá de su importancia y, por tanto, de su urgencia.

La mejor manera de mantenerse tranquilos ante los imprevistos, y poder gestionarlos de la mejor manera posible es saber distinguir entre imprevistos y urgencias. Sin duda, tener claros estos conceptos nos permite desarrollar mejor nuestro trabajo o cualquier actividad. No solo hablamos del plano profesional sino del plano personal también. Si quieres saber más sobre productividad personal el blog de Berto Pena es muy recomendable.

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