Las rebajas 2012 comienzan este 7 de enero, así que con toda nuestra mejor voluntad nos vamos a ir preparando para el asalto a la oportunidad. Vamos a ver unos cuantos consejos para ir a las rebajas y no morir en el intento. Es posible que seamos ya unos avezados cazadores de oportunidad, pero conviene seguir unas pautas para que no nos pase una de estas cosas: pecar de ingenuos, pagar más de lo que necesitamos gastar, y no caer en supuestas rebajas que luego no lo son.

Planifica el presupuesto y valora las compras

No hay nada peor que caer en las rebajas con el instinto de compra agudizado. Es como para un tiburón caer en una zona de "picoteo" donde otros tiburones se están dando un festín: terminará dando bocados a diestro y siniestro y desaprovechará lo que iba a buscar. En las rebajas es lo mismo: si no vamos con el objetivo bien afinado, acabaremos comprando de más, y posiblemente arrepintiéndonos después.

Es vital en este caso planificar un presupuesto detallado, con las prendas de ropa (en este caso) que necesitemos y que necesiten los nuestros, y sabiendo de antemano a dónde vamos a ir a comprar. Es muy importante en este caso, por añadidura, ser lo más sinceros posibles con nosotros mismos y llevar a rajatabla la regla de los 30 días.

Verifica los precios y la supuesta rebaja

Siempre hay alguien que no tiene escrúpulos, y así surgen establecimientos que anuncian supuestas rebajas que no lo son tanto, entre otras cosas porque a) antes de las rebajas subieron los precios un pequeño porcentaje de forma que al practicar un descuento, en realidad no sea tanto. imaginad: días antes suben los precios un 3%. En las rebajas aplican un 25% de descuento y aumentan las ventas un 15% sobre sus previsiones. ¿Quién gana? (Números elegidos al azar, la idea es lo que cuenta).

Compara entre establecimientos y marcas

No todos los establecimientos tienen los mismos márgenes de beneficios, ni todos pueden soportar según qué descuentos. Es una regla de oro para el comprador de rebajas el comparar incansablemente, como paso último a la hora de salir a la aventura de las rebajas. No se puede sostener una idea de compras con cabeza en época de rebajas si a la primera de cambio nos quedamos con el primero "chollo" (sí, entre comillas) que nos salga al encuentro.

Entonces para no pillarnos los dedos, planifiquemos bien las compras, seamos conscientes de los precios sin rebajar y los precios finalmente rebajados, y comparemos sin temor entre establecimientos y marcas. Lo que podemos ganar es mucho, sobre todo ahorrar en disgustos, que en esta época del año sientan fatal.

Vía | pulguita