En diciembre del año pasado, Beyoncé Knowles colgó por sorpresa ?es decir, sin campaña de publicidad previa- su nuevo álbum en iTunes y se colocó rápidamente en el número uno de las listas de ventas. El hecho fue tan comentado por la prensa musical como por la tecnológica y muchos, entre ellos la propia cantante, dijeron que esa era la prueba de que para sobrevivir en la industria musical de hoy día hay que aprovecharse de las posibilidades de internet en lugar de demonizarla. Pero la alegría le duró poco a Beyoncé porque precisamente aprovechando las posibilidades de la red, unos desconocidos le arrebataron ese primer puesto en unos días. El grupo era We the Kings y su fama se debía a? Youtube. Beyoncé pasó de estar "in" a estar "out" y fue vencida con sus propias armas.

En realidad, esta competencia entre los Goliath y David de la industria musical había comenzado mucho antes. Hace exactamente un año, en febrero de 2013, la revista Billboard empezó a tener en cuenta los datos de Youtube para elaborar sus famosas listas de éxitos. Y si a Beyoncé le apoya una gran multinacional, los de We the Kings tenían una gran ventaja: uno de sus componentes tiene el récord mundial de videblog diario con más emisiones consecutivas del mundo.

Cada vez está más claro que el éxito de una canción, un disco o un intérprete puede tener muchas formas. Vender muchos discos está bien, pero ser el más visto en Youtube puede ser incluso mejor. Y no se trata tan solo de fama pasajera o popularidad entre internautas y hipsters: con programas publicitarios y un poco de relaciones públicas, un "youtubero" puede ganar entre 70 céntimos y 7 euros por cada mil visitas a su vídeo. Recuerda estas cifras para lo que viene ahora.

Peter Shukoff y Lloyd Alqhuist eran en 2010 dos raperos de poca monta que se lo pasaban bien disfrazándose de personajes famosos y echando "batallas raperas" en las que por ejemplo Darth Vader y Hitler, se ponían a caldo. Hace tres años y pico empezaron a colgar sus divertidos vídeos en Youtube y ya van por la tercera "temporada" de su show y por ejemplo la batalla de Steve Jobs contra Bill Gates lleva unos 70 millones de reproducciones. Su canal se llama "Epic Rap Battles".

Hace seis meses un chaval estadounidense se ofrecía amablemente a ayudar a los jugadores del popular Minecraft con trucos, consejos y vídeos comentados en los que explicaba cómo progresar en el juego. Continuó haciendo lo mismo con otros videojuegos, luego pasó a grabar algunas de sus partidas, después incluso probó con parodias musicales sobre el mundo de los videojuegos? El más popular de estos vídeos ha sido visto casi 130 millones de veces y su canal tiene casi siete millones de suscriptores. Su apodo es CaptainSparklez, pero seguro que en el banco le llaman de usted.

Si como yo, amigo lector, estás empezando a sentir un poquitín de envidia al ver cómo estos tipos se hacen millonarios pasándoselo bomba, consuélate pensando que estos ejemplos se quedan pequeños comparándolos con el verdadero rey de Youtube: Pewdiepie. Este sueco acumula más de 3.000 millones de visitas a sus vídeos "let´s play", en los que se graba a sí mismo jugando a lo que le apetece, con predilección por videojuegos de rol y de terror. No tiene un "superhit" con decenas de millones de visitas, pero con una base de casi 23 millones de suscriptores, no tiene ningún problema para conseguir unos cuantos millones de visionados en todos y cada uno de sus clips. Y claro, no para de publicarlos ?tal vez por eso suele aparecer sin afeitar y despeinado-. Pero no todo es perfecto para él, porque tiene un nombre impronunciable: Felix Arvid Ulf Kjellberg.