Motivos por los que temer a los robots

Mucho se habla últimamente de cómo los robots podrían ayudarnos en nuestra vida diaria y facilitarnos el trabajo cotidiano. Que te hagan la comida o te aspiren el suelo sin esfuerzos ya es todo un avance, pero los expertos apuntan a que esto es sólo el comienzo. ¿Hasta dónde vamos a llegar?

Hace poco que hemos descubierto el robot llamado Jibo. Este pequeño aparato que causa bastante ternura, se presenta en el vídeo promocional casi como uno más de la familia. Se encarga de entretener a los niños, de leerles cuentos, de hacer fotos familiares. Sinceramente, la idea de tener uno es bastante atractiva. Pero este pequeño robot-mascota es sólo un ejemplo de la cantidad de aparatos similares que comienzan a diseñarse para que dentro de muy poco entren en tu casa. Sin ir más lejos, Jibo estará disponible a finales de 2015 por unos 500 dólares.

Las teorías ‘peliculeras’ sobre los robots apuntarían a que Jibo se despertaría por la noche con cierta maldad y se convertiría en el robot más peligroso sobre la faz de la tierra. Pero sin caer en la ciencia ficción más allá de la realidad que se nos avecina, quizás no haya que temer a Jibo, sino a la proliferación de estas pequeñas máquinas que van sustituyendo poco a poco al ser humano.

Un buen motivo para temer a los robots es la facilidad con la que nos estamos convirtiendo en máquinas. Poco a poco comenzamos con los smartphones, que actualmente son una prolongación de nuestro brazo. Ahora vemos como los wearables forman parte de nuestro día a día, convirtiendo cualquier objeto cotidiano en tecnológico, como una pulsera, un reloj o una camiseta. Y las gafas de Google ya se lucen entre los más afortunados dando una visión completamente diferente. Además, todo apunta a que las lentillas inteligentes están a la vuelta de la esquina, por lo que ya tendríamos la tecnología incluso dentro de nuestro cuerpo.

Otro motivo es el robo de empleo. En España no podemos presumir de que nos sobre el trabajo y la idea de que un robot nos sustituya, por ejemplo en una cadena de producción, puede dar bastante miedo. Por el momento son enviados al espacio para realizar tareas de investigación porque, evidentemente, son mucho más eficientes. ¿Serán los nuevos trabajadores del futuro?

Nuestros miedos llegan un poco más lejos al ver películas como Her. Parece algo casi imposible, pero, ¿y si llegaras a enamorarte de tu robot? Desde luego que la relación sería algo complicada en algunos aspectos, pero quizás más sencilla en otros: apagar y listo.

Poniéndonos un poco más peliculeros, está muy vista y escrita la situación en la que los robots dominan a los humanos y acaban por invadir el planeta. No queremos meterte miedo, pero mejor que dejes bien apagada tu aspiradora inteligente esta noche.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR