¡Fuera sutilezas! El radical éxito de David Muñoz

Se acabó el concepto de platos enanos para gente con mucho dinero. Ya nadie se atreve a decir que con esos ‘manjares minimalistas’ no hay quien llene un estómago. Y aunque sí es cierto que para disfrutar de ellos aún hay que tener unos ‘pequeños’ ahorros en el bolsillo, cada vez más son los que se adentran en el mundo de los restaurantes con estrellas Michelín.

Sí, están de moda, y todos quieren vivir la EXPERIENCIA, con mayúsculas, porque además de comer platos de gran calidad lo que venden estos chef de renombre, como David Muñoz, es disfrutar de un almuerzo o de una cena de una forma completamente diferente a la habitual, donde entran en juego el conocimiento, el paladar, el juego, el ambiente, el tacto, etc.

Hay que olvidar el concepto de comer bajo la luz de las velas con jazz en directo sonando de fondo mientras el camarero nos llega con un chuletón de cerdo de un kilo. Salir a comer ha cambiado, y de ello te darás cuenta solo con entrar en Diverxo, el restaurante de David Muñoz que se ha hecho, este comienzo de año, con la tercera estrella Michelín.

“La próxima vez que oigas mi voz estarás en el suelo, recogiendo los pedazos de tu cráneo. Y aunque vistas de chaqué y te ocultes en la oscuridad, o inocentemente busques pasar desapercibido entre la gente, ahora te voy a encontrar”. Así comienza la voz en off del video de la página web de Diverxo. ¿Te parece un modo típico de vender un restaurante? Pues no, y esa ha sido una de las claves por las que David Muñoz ha llegado donde ha llegado.

Cabezas de cerdo, música tecno, camareros con gorras de béisbol, y mucho fuego entre las sartenes. Esto es Diverxo y esta es la marca de David Muñoz, con su cresta en la cabeza, su lengua fuera en la mayoría de sus fotos, y si puede ser con un gran cuchillo, mejor que mejor. La extravagancia, en su persona, en la decoración de sus espacios y en la de sus platos es uno de los principales puntos que destaca a este chef del resto.


Luis Rodríguez | Flickr

Una cocina que él mismo describe como creativa, diferente, rompedora y viajera: lo mismo te encuentras unas orejas que un sushi, todo con el toque Muñoz. Comida excelente, ingredientes de primera calidad y presentación radical y vanguardista. A priori podría echar para atrás a muchos que busquen un momento de lujo en sus comidas (asociando el lujo a costes elevados en la cuenta final), y Muñoz, aunque huye de ello, ha conseguido ganarse a los más exquisitos ‘ricachones’ como a los comensales de a pie que han ahorrado durante un par de fines de semanas para conocer de primera mano cómo es la textura de su oreja crujiente o a qué sabe el dim sum de patata canaria con tuétano, entre otras muchas (y extrañas) variedades.


Luis Rodríguez | Flickr

Esta fiesta de sabores se ha extendido a otros establecimientos también de David Muñoz, como StreetXO, un lugar en el que te puedes dar el lujo de probar lo que más te apetezca y ‘tapear’ de una manera distinta y muy sofisticada. Un ambiente desenfadado, que emula al que podrías encontrar en cualquier taberna, pero con un toque original es lo que vende Muñoz en este establecimiento.

¿Se te está haciendo la boca agua? Pues ve preparando unas lentejitas porque la lista de espera para ir a DiverXO es de semanas, incluso de meses.

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