Del control remoto a los wearables, los inventos que han marcado las últimas décadas

Cuándo muchos de nosotros éramos pequeños descubrimos asombrados que un aparatito con muchos cables nos permitía grabar los programas de la televisión. Y con el mando a distancia gobernábamos nuestra franja horaria televisiva. La máquina de escribir automática llegó de puntillas para dar paso al ordenador personal, y de ahí a Internet, que nos conectó a todos y a todo.

Muñeco de lego cavernicola

Muchas de estas invenciones ya estaban cuando nosotros llegamos al mundo. La tarjeta de crédito, el código de barras y el cinturón de seguridad (aunque su uso se ha hecho obligatorio hace relativamente poco) datan de la década de 1950. La misma edad, año arriba año abajo, tiene el mando a distancia, que en un primer momento fue bautizado (en EEUU) ‘Lazy bones’ que viene a traducirse como ‘para holgazanes’. Aunque, quizá, a tu casa no llegara hasta finales de los 80.

La tecnología de los 90

Estuvo marcada por muchos inventos que nos solucionaron la vida. Del walkman pasamos al discman; de la máquina de escribir al ordenador personal; y de una televisión en blanco y negro y con dos cadenas, a una en color y con caras nuevas. No nos olvidemos de Internet y de los teléfonos móviles, que lo revolucionaron todo. Aunque en ese momento nadie pensó a dónde podríamos llegar. Y qué me dices de las cámaras de fotos digitales… qué revolución, hasta ese momento nos la jugábamos cada vez que apretábamos el disparador. Y luego había que rebelar el carrete… ayy.

En esta década destacan, sin duda, el PC, el acceso a Internet y los videojuegos. Si tuviéramos que elegir un invento para los felices 90 ése sería la Red de redes. Incluso antes que los teléfonos móviles que llegaron a finales de estos diez años y sólo vacilaban de aparatito una inmensa minoría. Los que accedimos al móvil ya en los 2000 nos teníamos que conformar con los bíper.

Tecnología del siglo 21

El año 2000 llegó sin más, a pesar de su terrorífico efecto. Sí, aquel por el que muchos llegamos al año nuevo comiéndonos las uñas en lugar de las uvas porque, según decían, podíamos quedarnos sin ordenadores. Imaginaos ahora sí esa maldición se hubiera cumplido… Nos hubiéramos quedado sin conocer el wifi, las redes sociales o las tabletas.

Con el nuevo siglo conocimos las facilidades de las nuevas tecnologías. Ya estábamos más que familiarizados con los ordenadores de mesa, y la informática nos regalaba la Encarta, que años más tarde sustituiríamos por la Wikipedia. Nuestros trabajos para clase ya no serían lo mismo, ni se tardaría tanto en documentarse.

El sistema P2P nos introdujo de lleno en el mundo colaborativo. Comenzamos a bajarnos música, cine, a compartir fotos… Años más tarde llegaron las redes sociales, con Facebook a la cabeza, y Youtube, un canal de vídeos del que, hoy en día, no son pocos los que viven.

yotube (webtreats)

Esta última década, que todavía no ha terminado, ha comenzado fuerte. Ante nuestros ojos se abren puertas que nos conducen directamente a un futuro que en aquellos años 80 ni nos olíamos. Si nos hubieran dicho de niños que con un teléfono, sin cables, podríamos recibir llamadas, mandar mensajes instántaneos, chatear con nuestros amigos, navegar por Internet, hacer fotos, vídeos y leer libros no nos lo hubiéramos creído. Ahora ya hablamos de relojes inteligentes, de vestidos que se iluminan con luz LED, de bolsos que nos avisan cuando estamos gastando demasiado, de zapatos que cambian de diseño según tu look, y un largo etcétera de gadgets y wearables. El futuro no nos amedrenta, porque somos la generación que ha vivido todos los cambios y que ha sabido adaptarse a ellos.

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